Proyecto DIF: una postal y el borrador del vídeo presentación

Os copiamos una tarjeta del vídeo borrador de nuestro nuevo canal youtube para Desarrollando inteligencia feminista (ver vídeo aquí pero seguimos en construcción!), porque ayuda a comprender qué hacemos aquí. Creemos que la idea de esta tarjeta puede ayudar al profesorado a presentar el proyecto coeducativo, porque a casi todo el mundo le interesa poder construirse como mejor persona, como una persona que no genera injusticias evitables si se pensara un poco.

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Biblioteca feminista: ¡Iniciamos proyecto!

Iniciamos el proyecto de vídeos basado en la lectura de citas de los libros de nuestra Biblioteca “Desarrollando inteligencia feminista”. Tenemos la gran alegría de haber contado con la colaboración de autoras de estos libros también. Inicia la serie Rosa Montero leyendo de su libro “Historias de mujeres”, que es el libro más adoptado por un euro en nuestro registro de libros que conseguimos comprar con la ayuda de nuestra comunidad educativa. Podéis pedirlo para verlo y para adoptar en Conserjería, que es donde tenemos la biblioteca.

Os invitamos a conseguir vídeos de autoras leyendo de su obra, y también a grabar los vuestros leyendo de sus obras. ❤ Podéis subirlos a vuestros canales y enviarnos la dirección http para que los marquemos como favoritos, o podéis hacérnoslos llegar para que los publiquemos o incluso montemos.

Este viernes, 6 de octubre,  parte del Grupo de Trabajo DIF se reunirá para tratar este proyecto, que a su vez queremos vincular al proyecto de crear un juego de preguntas sobre la historia y obra de las mujeres y el análisis feminista.

Gracias por el apoyo y la difusión. Demos a conocer el pensamiento y la obra de las mujeres, que tenemos ¡siglos de silencio que compensar! ❤ Gracias, querida Rosa, por este regalo. ❤

PyR. Si todas las personas somos machistas, ¿cómo podemos desarrollar inteligencia feminista?

Somos machistas, más bien, somos de culturas patriarcales, por eso dice Chimamanda Ngozi Adichie (escritora nigeriana) que “Todas las personas deberíamos ser feministas” (link sobre esta lectura de clase en el C1 de Inglés). Eso no podemos evitarlo, lo somos. La sociedad patriarcal es una cultura de siglos de antigüedad, desde el neolítico nada menos.

La cultura nos influye más de lo que creemos en lo que es nuestra persona, nuestra identidad. Es como cuando naces en un país donde prevalece una religión, pongamos la católica, y no crees en Dios. Tu identidad sería al menos algo diferente a si hubieras nacido en una sociedad protestante (si seguimos en el cristianismo), o bien judía o musulmana (si cambiamos a otras religiones monoteístas patriarcales). Puedes ser una persona no creyente y sin embargo que tu identidad cultural venga marcada por esas religiones de alguna manera. ¿Serías exactamente la misma persona si hubieras nacido en un país donde predomina otra religión? ¿Serías exactamente la misma persona si hubieras nacido con otro sexo, o sexualidad? ¿O con otro color de piel? ¿Otro estatus económico o social?

Nuestra identidad no es algo “natural = ajena a nuestra voluntad (elegimos más de lo que creemos) e inmutable” sino sensible a muchos factores, y los valores patriarcales no están sólo en siglos de historia donde básicamente sobre todo se nos ha hablado de violencia y poder, sino también en tradiciones, costumbres, valores, en cómo nos relacionamos, cómo hablamos, cómo pensamos las cosas… en todo. Sin embargo, no es esto la única influencia. También influye nuestra personalidad, nuestros deseos y sueños, la gente que nos rodea… La característica clave del cerebro y de la mente humana es la maleabilidad: podemos muchas más cosas de las que creemos posibles, y eso incluye construirnos como personas. Por eso sabemos lo importante que es el diálogo, hablar, comunicarnos, y también la educación.

Ser feminista en una sociedad patriarcal es apostar por la autocrítica y la crítica con el fin de ser más feliz y generan menos abuso y discriminación. Si negamos que puede haber gente que se sienta mal con los papeles tradicionales es sólo que no queremos ver la realidad. Todos los días esos papeles nos hacen daño. Los papeles tradicionales de Mujer y Hombre (la versión patriarcal de un ser varón o mujer, una versión que ahora nos parece algo absurda porque podemos ser Mujer, Hombre y Persona de maneras diferentes) nos deshumanizan porque nos dicen que nuestros genitales determinan nuestra identidad, a qué nos podemos dedicar, cómo podemos ser, qué podemos sentir, hacer, no hacer… Nuestra mente, nuestra inteligencia, lo que podemos y no podemos hacer… ya sabemos que eso no es lo que tradicionalmente se ha dicho que pueden ser o hacer “los hombres y las mujeres”. Tener capacidad para gestar un bebé, parirlo, criarlo no quiere decir que no seas buena razonando, o que no puedan conducir bien, o ser una buena atleta, o artista, o activista. Tener pene no significa que no puedas razonar con empatía, comunicarte teniendo en cuenta a otras personas, o con ternura y humor, cocinar bien sólo si eres un genio de la cocina. Es cierto que si tu sociedad espera de ti que se te dé bien una cosa, somos tan inteligentes que nos desarrollamos en eso, para colmar esas expectativas, pero a veces no podemos porque amamos hacer otra cosa, o sentimos otra cosa, o porque tenemos muchos más intereses…

Cuando eres feminista analizas muchas cosas de la identidad, por pensarlas y por el día a día, porque ves que hay cosas que es necesario cambiar para poder mejorar las relaciones, y la relación contigo misma o contigo mismo, en un mundo más igualitario, más como nos dice la Declaración Universal de Derechos Humanos: donde sexo, sexualidad, color de piel, creencias, ideología… no implica que no seamos iguales en derechos. Día a día queremos validar el orden patriarcal, consciente o inconscientemente, porque es lo que conocemos: dejar claro que somos diferentes en derechos y habilidades, pero lo cierto es que cualquier persona puede ser diferente, y que los derechos no pueden depender de esas cosas, sino de nuestro respeto a la vida de las personas.

En este nuevo curso, os invitamos a enviarnos escritos sobre cómo os apañáis en el día con la cuestión de que somos de cultura patriarcal pero estamos trabajando desde el feminismo para superarla, y así poder hacer o ser lo que se supone que no podemos hacer o ser sabiendo que queremos y nos relacionamos con personas que pueden o no estar en este desarrollo de inteligencia feminista. Contadnos, por ejemplo, qué tipo de pareja sois: qué cosas patriarcales no podéis evitar y qué cosas habéis cambiado y por qué.

Proyecto para dar a conocer el análisis y la obra de mujeres

Nos llega este mensaje de Mujer Palabra, en apoyo al trabajo previo que estamos haciendo para poder crear el terreno adecuado para desarrollar un proyecto en el curso 2017-18 de vídeos como coeducación para personas adultas en colaboración con autoras y personas de escuelas públicas de todos los tramos educativos (primaria, secundaria, universidad, Conservatorio, Danza, Artes, Educación para personas adultas).

COEDUCACIÓN Y PENSADORAS/CREADORAS. En el blog coeducativo para personas adultas DESARROLLANDO INTELIGENCIA FEMINISTA están proyectando crear unos vídeos para dar a conocer la obra de las mujeres: se pedirá a la gente que estudia en esa escuela que cada vez que saquen un libro de la biblioteca feminista (biblioteca DIF) donen la grabación en mp3 o en vídeo de su lectura en alto de una cita del libro que les guste, para publicarlo luego en el canal youtube que están creando (lo que estuviera en formato audio lo montarían con la portada del libro en formato vídeo para subirlo igual). Pues bien, se nos ha ocurrido (Mujer Palabra está de apoyo al proyecto, porque es de la enseñanza pública y tienen interés en nuestras opiniones y trabajos) pedirle también a las autoras de esos libros que nos graben una cita favorita de los mismos, y hemos empezado por Nuria Varela, cuyo “Feminismo para principiantes” es el libro más prestado por el momento, y sobre el que trabajan algunas estudiantes y profesoras para donar sus citas a este proyecto. Os lo posteamos aquí, aunque es petición del proyecto DIF (EOI Fuengirola): si eres autora de libro publicado con editorial o sin editorial, y quieres grabar una cita favorita propia, te lo agradecemos! Para dudas puedes ponerte en contacto con Micaela Ford, la coordinadora, en inteligenciafeminista ARROBA gmail. com (o si fueras parte del Grupo de Trabajo, GdT DIF, por ese medio).

Aclaración: violencia de género, doméstica, y defensa legal ante el maltrato y el asesinato

Cuando una mujer asesina a un varón, el crimen se juzga por la ley general que condena el asesinato. Igual pasa con las agresiones (físicas, concretamente). Si una mujer asesina a un hombre va a juicio y es condenada porque el asesinato está prohibido en nuestra sociedad. Las mujeres, por tanto, si asesinan, no son perdonadas por asesinar. Van a juicio. Igual ocurre si agreden o torturan/maltratan, y si maltratan a menores tendrá su agravante, porque la ley protege a la infancia. Se les aplica la ley contra agresiones y torturas, que es la ley común contra este tipo de violencia.

El número de mujeres que usan la violencia contra los hombres y asesinan a hombres es bajísimo, no porque las mujeres no puedan ser violentas, o asesinar, son humanas (cualquier ser humano es capaz de este crimen), sino porque en la cultura patriarcal se las socializa con una prohibición de recurso a la violencia física de asesinato o maltrato (físico). Por lo que mujeres asesinando a hombres, este tipo de violencia, no es un problema social. Por esto NO hay una ley específica que aborde el problema social, porque no es un problema social. Pero esto no significa que a ellas no se las condene por violencia física cuando la ejercen.

Sin embargo, cuando un hombre asesina a una mujer, concretamente en el contexto familiar (que es el uno de los casos de violencia de género que reconoce la ley), o cuando un hombre maltrata (especialmente físicamente) a una mujer o a menores, concretamente en el contexto familiar, nuestra legislación sí considera que eso, dado el número de casos, es un problema social, y por tanto hay una ley específica.

Igual pasa con los crímenes del odio (xenófobos, racistas, homofóbicos, transfóbicos, con menores, con personas ancianas…), y la violencia de género también lo es.

Por tanto, “violencia de género” no signfica “violencia del hombre a mujer o de la mujer al hombre, indistintamente”, porque los casos no son iguales en las sociedades patriarcales en transición hacia sociedades regidas por el respeto a los derechos humanos de todas las personas, al margen de su sexo, género, sexualidad, estatus, grupo cultural… Violencia de género es sinónimo de violencia machista y de violencia misógina, legalmente y en la comprensión evolucionada de la violencia en nuestra sociedad.

Finalmente, “violencia doméstica” no es sinónimo de “violencia de género” aunque según las estadísticas y la realidad social la mayoría de los casos de violencia doméstica son también violencia de género. La violencia doméstica incluye los casos de mujeres maltrando a hombres, menores, y mayores. Y obviamente, los casos, mucho más numerosos, de hombres maltratando a mujeres, menores y mayores.

Un maltratador no es un buen padre

Por suerte, ahora a mucha más gente todo esto le parece surrealista. Pero es cultura patriarcal, pura violencia de género, y tenemos que hacer prevalecer el respeto a los derechos humanos de todas las personas. En Italia, ciertamente, les quede mucho más camino que recorrer.

“Es propio de la Edad Media que una víctima de malos tratos tenga que entregar a sus hijos a manos de su maltratador”, ha insistido Ada Colau en declaraciones a La Sexta recogidas por Europa Press.

Artículo No es país para mujeres, de Ana Cobos

Artículo Juan y Juana, de Miguel Lorente

Convocatoria a manifestación estatal, organizada por las mujeres y los grupos y redes feministas.

Cómo surgió el 9N: manifestación estatal a las 19.00

200 canciones para disfrutar de la música sin mensajes violentos

Noticia del 8 de agosto 2017: Emakunde, el Instituto de la Mujer en Euskadi, propone una lista de 200 canciones para visibilizar el lugar de las mujeres en la música, evitar mensajes machistas y misóginos, o de odio a la diversidad de sexo y sexualidad humana, y romper prejuicios estilísticos: el rap, el rock, el reguetón, el heavy o el ska no son músicas machistas; no existe ningún estilo musical propiamente machista, el problema es qué mensajes se hacen llegar a través de las canciones.

Vínculo a lista completa: https://open.spotify.com/embed/user/beldurbarik/playlist/5nOPQl8ZNgz49sk4OynV6a

Entre las propuestas están por ejemplo Kashbad (“Ni izateko”), Lady Gaga y Beyonce (“Telephone”), Zaz (“Je veux”), Le Tigre (“Viz”), Amparanoia (“You know what I mean”), Fugazi (“Suggestion”), Maixa eta Ixiar (“Emakume jaio nintzen”), M.I.A. (“Bad girls”), Patti Smith (“People have the power”), Tremenda Jauria (“Tú no eres mi papi”), La Basu (“Quiero ser libre”), Krudas Cubensi (“Mi cuerpo es mío”), Bebe (“Ella”)…

Es un hecho que muchas canciones que nos acompañan en noches de fiesta trasladan mensajes machistas (considerar a las mujeres inferiores intelectualmente, cosificarlas como objetos sexuales, al tratarlas como muñequitas o hembras que aceptan el papel y lugar que el macho les asigna) e incluso misóginos (incitar al desprecio y odio hacia las mujeres, “esas + insulto del odio”), mensajes que a su vez degradan al hombre porque le convierten en un Macho líder-dominante, deshumanizándolo por medio de esta tradicional definición.

Un fin o efecto muy positivo de la lista es ofrecer 200 canciones sin mensajes que inciten al hombre a abusar de/forzar/violar a ninguna mujer, ni a cosificar a nadie para usar a esa persona como objeto sexual. (Veréis, el verano pasado, pudimos saber de algunos de los muchos casos de la realidad desde siempre, y a diferencia de lo tradicional, esta vez mucha más gente se indignó, empezó a decir “¡Basta!”) Además, veremos que la gente escribe sobre muchos más temas, y tratándolos de maneras diferentes a lo de siempre, lo que nos puede permitir ampliar la mirada: ver que la industria de la música no representa la música creada por las personas, pues la industria musical excluye mucho, y sólo promociona cierta música que trate unos pocos temas que tradicionalmente refuerzan los estereotipos de identidad patriarcal que ya no nos parece que expliquen quiénes somos, porque somos mucho más, ¡y diferente!

Así pues, si queréis conocer más música y músicas, creadas con más libertad, usad en vuestras fiestas y lugares de ocio la lista de 200 canciones no sexistas, y mejor aún: sería interesante y precioso que pudiéramos crear más listas de canciones que no nos embrutezcan como lo hacen las que transmiten una idea tradicional de Hombre y Mujer que no es real de lo que somos.

Puedes enviar a inteligenciafeminista ARROBA gmail.com canciones que podamos difundir y también canciones sobre las que quieres preguntar o comentar algo. ¡Gracias! Empezaremos el curso en octubre 2017. Si queréis ideas sobre cómo se puede pensar y analizar todo esto, os recomendamos un proyecto universitario que terminó en 2015 creemos, pero que deja un gran ejemplo y datos sobre cómo están y se ven las mujeres en los establecimientos de ocio: ellasnolosaben

https://ellasnolosaben.files.wordpress.com/2015/05/graficos44.png?w=741&h=438