La violación es terrorismo de género. Escuchemos a las mujeres

La violación es terrorismo de género, porque toda niña y mujer sabe que tiene esa espada sobre la cabeza, toda la vida, por ser mujer. La violación es una de las claves de la violencia de género, este tipo de violencia, que es cultural, producto de la educación de nuestras sociedades y culturas, puede ser superada, pero tenemos que ser conscientes de cómo construimos su justificación.

En este primer post, os ofrecemos la voz de millones de mujeres en el planeta, porque la realidad es que a diario sufren violación a manos del Hombre. Y esto hay que pararlo, porque somos PERSONAS, todos y todas, y la violación es tortura. Si nos conmueve que a un hombre lo violen, ¿por qué nos importa tan poco lo que sabemos que es frecuente, cuando son ellas quienes padecen este crimen?

Apoyemos la construcción de una sociedad que no aliente estas brutalidades.

La Justicia da carta blanca a La Manada

Vivo en un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrándome de las muñecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica. No se considera agresión sexual que me penetren simultáneamente – a mí y a mis 18 años – por la boca, por el ano y por la vagina mientras me graban con sus móviles. No se considera agresión sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de mí y lo hagan sin preservativo. No se considera agresión sexual que ellos estén tan cachondos como eufóricos, jaleándose y pidiendo a gritos turno para metérmela, mientras yo no hago ni la más mínima muestra de estar disfrutando de la situación. Vivo en un país en el que no hay ni rastro de agresión sexual en que los que hablaban de que “hay que llevar burundanga, que luego queremos violar todos” difundan vídeos con contenido sexual en los que yo aparezco. Siete vídeos explícitos en los que se ve cómo me humillan y me vejan. No hay rastro de agresión sexual cuando, después de su fechoría, ellos se van a seguir la fiesta y a mí me dejan tirada en el portal, sin ropa, robándome el móvil antes de marcharse para que no pueda ponerme en contacto con nadie.  Nada hace pensar que haya sufrido un agresión sexual aunque esté sola de madrugada, llorando en un banco de una ciudad desconocida, hasta que una pareja me encuentra y llama a la Policía. No hay agresión sexual aunque los guardias, el personal médico y mi estrés post-traumático digan lo contrario. No hay agresión sexual aunque, dos años después, siga necesitando asistencia psicológica. No hay agresión sexual porque la educación sexual en mi país nos la ha enseñado el porno. Seguir leyendo

Amnistía Internacional: El sexo sin consentimiento es violación

El intermedio: Sandra Savater reflexiona sobre la sentencia a La manada

Acciones de apoyo

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Acoso callejero. Información y recursos

Desde el Grupo DIF hemos recogido recursos e información sobre el acoso callejero para que las personas adultas  entiendan mejor cuál es el problema y quienes lo tienen que soportar sepan qué hacer, porque a veces los prejuicios antifeministas y nuestra educación patriarcal en la cultura nos impiden pensar con racionalidad empática, pensar mejor, e incluso sencillamente observar la realidad, los hechos.

Si tenéis materiales en cualquiera de los idiomas que se imparten en nuestro centro (alemán, francés, inglés) o en español (español andaluz/castellano/catalán/gallego/extremeño/vasco/saharaui/argentino/chileno/guatemalteco/hondureño/ecuatoriano…) y queréis que ampliemos este post para convertirlo en una Página de Recursos contra el Acoso Callejero que incluyamos en la barra de navegación, para su pronta localización, podéis escribir a inteligenciafeminista ARROBA gmail.com, tanto si sois profesoras/es de nuestro centro, personas que aquí estudian, que siguen nuestro proyecto coeducativo, o con quienes estamos en comunicación en nuestra red DIF. No olvidéis de indicarnos cómo queréis que os citemos, de no saberlo sólo usaríamos vuestro nombre de pila.

Agradecemos a los tres departamentos, de Francés, Alemán e Inglés el haber contribuido trabajo para poder elaborar en Coeducación este post. Pinchando en las palabras en negrita se accede a un vínculo externo.

  • Artículo Machismo a la vuelta de la esquina, aportado por Lola (Francés).
  • Copias y difusión en el centro por Ana (Conserjería y Biblioteca feminista) y Mayte (Alemán).

Cita del mencionado artículo, seleccionada por el Grupo DIF:
El problema comienza en la adolescencia. “El 71% de las mujeres empieza a sufrir acoso callejero entre los 11 y los 17 años, es decir, siendo menores de edad”, explica [Blanca] Fernández [de Levanta la voz].
La directora general de Prevención y Atención a la Violencia de Género del Ayuntamiento de Madrid, María Naredo, detalla que “lo que pretenden todas estas violencias y microviolencias es poner a las mujeres en un lugar de menor libertad”. Por eso, las instituciones públicas deben intervenir. El Pacto de Estado contra la Violencia de Género establece que la macroencuesta que debe realizarse sobre el tema incluirá, por primera vez, la percepción de las mujeres sobre el acoso callejero, y llama a difundir información para que “la sociedad reaccione y abandone el silencio cómplice”. (…)
“Tenemos que entender que estas conductas de microviolencia forman parte de las raíces de la violencia machista”. Esta idea nunca había pasado por la cabeza de Luis José ni de sus compañeros. Este obrero de 43 años, que prefiere ocultar su apellido, reconoce que suele decir piropos a las mujeres mientras trabaja en la calle. “Si veo a una mujer guapa le digo que es guapa, pero para nada soy un hombre violento. No pensaba que fuera molesto. Ahora ya lo sé”.

Artículo en inglés: Street Harrassment Stops Here, por Levanta la Voz

HOLLABACK. Nota sobre el término “holla” (hollaback) empleado en el sitio Alzando la voz Madrid, por MF, del Departamento de Inglés: en inglés, “holler” significa ‘gritar’ (fuerte y alto, por injusto que es lo que veo, que no se puede aguantar, y/o para que todo el mundo se entere, normalmente empleado por enfrentarse injusticias), y se escribe “holla” como transcripción de la pronunciación relajada en el inglés hablado informal (como “wanna”, “gonna”). Una canción de Marvin Gaye, Inner City Blues, sobre injusticias, tiene este verbo en el estribillo: “Makes me wanna holla” > “It makes me want to holler” (me entran ganas de gritar). “Holler back”, “hollaback” se refiere a que cuando te acosen o agredan no permanezcas pasiva, que grites o más generalmente, respondas (escapar y defenderte para escapar).

* Más recursos para conocer la Acción Directa Noviolenta (ADNV), aportados por Mujer Palabra:

PyR: ¿Por qué las víctimas de violencia sexual tardan en denunciar?

Cómo sería si juzgásemos todos los crímenes como actuamos ante casos de violación?

Proponemos al profesorado poner un cartel con esta viñeta en las aulas, para la reflexión de ¿Cómo sería si juzgásemos todos los crímenes como actuamos ante casos de violación?

¿Qué podemos hacer contra la violencia?

violencia-genero-25n-cartelQueremos proponer que se lea en clase un breve artículo de Almudena Grandes, “Violaciones”, de una inteligencia clara y empática, con la esperanza de que sirva para reflexionar (y es necesario reflexionar pensando en el crimen del agresor y en cómo llega a eso, y no machacando a quien sufre la agresión) sobre todas las conexiones en nuestras vidas cotidianas que construyen la brutalidad de la idea de que la violencia machista y misógina no lo es tanto, o que es inevitable por natural, desde cómo justificamos la violencia física, verbal, conceptual de los varones hacia las mujeres antes que reconocerla como tal, a pesar del daño que genera, sólo porque las mujeres, según hemos aprendido culturalmente, si reciben violencia a manos del Hombre, desde el terror del “piropo” en la calle o la oficina, a la paliza en casa, o la violación, es que lo han provodado o se lo han buscado.

Como Escuela Oficial de Idiomas podríamos hacer carteles en los idiomas estudiados con el mensaje: ¡PAREMOS LA VIOLENCIA MACHISTA Y MISÓGINA YA!

Esperemos que si las mujeres del mundo vuelven a pedir que paremos el mundo como protesta contra la violencia de género, podamos ayudar a darles voz, porque se trata de una cuestión que podríamos transformar rescatando nuestra humanidad, desarrollándola.

25 noviembre: por la humanización de las personas, contra la violencia de género.

Violaciones, por Almudena Grandes

Lo que el Tribunal está transmitiendo a la sociedad que, para ser creída, respetada, una mujer violada debe seguir sufriendo después de haber sufrido, renunciar de por vida al placer

La violación es un delito. Violar a una prostituta, a una mujer promiscua, a una noctámbula, a una alcohólica, a una drogadicta, a una mendiga, no es ni más ni menos grave que violar a una virgen adolescente de misa diaria o a la propia esposa dentro del matrimonio, porque todas las violaciones son uno y el mismo delito. La condición moral de la víctima, sus costumbres, su conducta, son factores tan irrelevantes aquí como en cualquier otro crimen. Se podría pensar que admitir como prueba el informe de un detective sobre la vida cotidiana de la víctima de una violación sería parecido a aceptar, en un caso de asesinato, un testimonio que probara que el muerto era un malvado que merecía morir, para que la defensa solicite que se considere como atenuante. Podría parecer lo mismo, pero no lo es. Porque lo que pretende culpabilizar a la víctima de La Manada, sembrar dudas sobre su condición moral, es que se atreviera a salir a la calle, a tomar copas con sus amigas, después de haber sido violada, en lugar de quedarse en su casa con todas las persianas bajadas y la cabeza cubierta de ceniza. Eso es lo que el tribunal ha valorado, y al hacerlo, no sólo ha asumido que la calle, la noche, la diversión, son un territorio masculino. También está transmitiendo a la sociedad que, para ser creída, respetada, una mujer violada debe seguir sufriendo después de haber sufrido, renunciar de por vida al placer y a la alegría para que se tome en consideración su sufrimiento. Así, una presunta decisión técnica se convierte en un acto de violencia sobre las mujeres. Uno más.

Aclaración: violencia de género, doméstica, y defensa legal ante el maltrato y el asesinato

Cuando una mujer asesina a un varón, el crimen se juzga por la ley general que condena el asesinato. Igual pasa con las agresiones (físicas, concretamente). Si una mujer asesina a un hombre va a juicio y es condenada porque el asesinato está prohibido en nuestra sociedad. Las mujeres, por tanto, si asesinan, no son perdonadas por asesinar. Van a juicio. Igual ocurre si agreden o torturan/maltratan, y si maltratan a menores tendrá su agravante, porque la ley protege a la infancia. Se les aplica la ley contra agresiones y torturas, que es la ley común contra este tipo de violencia.

El número de mujeres que usan la violencia contra los hombres y asesinan a hombres es bajísimo, no porque las mujeres no puedan ser violentas, o asesinar, son humanas (cualquier ser humano es capaz de este crimen), sino porque en la cultura patriarcal se las socializa con una prohibición de recurso a la violencia física de asesinato o maltrato (físico). Por lo que mujeres asesinando a hombres, este tipo de violencia, no es un problema social. Por esto NO hay una ley específica que aborde el problema social, porque no es un problema social. Pero esto no significa que a ellas no se las condene por violencia física cuando la ejercen.

Sin embargo, cuando un hombre asesina a una mujer, concretamente en el contexto familiar (que es el uno de los casos de violencia de género que reconoce la ley), o cuando un hombre maltrata (especialmente físicamente) a una mujer o a menores, concretamente en el contexto familiar, nuestra legislación sí considera que eso, dado el número de casos, es un problema social, y por tanto hay una ley específica.

Igual pasa con los crímenes del odio (xenófobos, racistas, homofóbicos, transfóbicos, con menores, con personas ancianas…), y la violencia de género también lo es.

Por tanto, “violencia de género” no signfica “violencia del hombre a mujer o de la mujer al hombre, indistintamente”, porque los casos no son iguales en las sociedades patriarcales en transición hacia sociedades regidas por el respeto a los derechos humanos de todas las personas, al margen de su sexo, género, sexualidad, estatus, grupo cultural… Violencia de género es sinónimo de violencia machista y de violencia misógina, legalmente y en la comprensión evolucionada de la violencia en nuestra sociedad.

Finalmente, “violencia doméstica” no es sinónimo de “violencia de género” aunque según las estadísticas y la realidad social la mayoría de los casos de violencia doméstica son también violencia de género. La violencia doméstica incluye los casos de mujeres maltrando a hombres, menores, y mayores. Y obviamente, los casos, mucho más numerosos, de hombres maltratando a mujeres, menores y mayores.

Un maltratador no es un buen padre

Por suerte, ahora a mucha más gente todo esto le parece surrealista. Pero es cultura patriarcal, pura violencia de género, y tenemos que hacer prevalecer el respeto a los derechos humanos de todas las personas. En Italia, ciertamente, les quede mucho más camino que recorrer.

“Es propio de la Edad Media que una víctima de malos tratos tenga que entregar a sus hijos a manos de su maltratador”, ha insistido Ada Colau en declaraciones a La Sexta recogidas por Europa Press.

Artículo No es país para mujeres, de Ana Cobos

Artículo Juan y Juana, de Miguel Lorente

Convocatoria a manifestación estatal, organizada por las mujeres y los grupos y redes feministas.

Cómo surgió el 9N: manifestación estatal a las 19.00