Consumo, PIB, cambio social y felicidad. Sí que podemos hacer…

Os copiamos un mensaje de pensadoras y pensadores feministas en la red (y Tico está en nuestro GdT DIF de facebook, donde hay unas 70 personas por ahora), porque es un buen ejemplo de cómo el desarrollo de inteligencia feminista enriquece el análisis de cualquier tema, ya que nos ayuda a humanizarnos y aprender a ver la realidad, al margen de lo que quieran hacernos creer para sostener sistemas que ejercen violencias a muchos niveles.

Tico P.: NO OS DEJÉIS ENGAÑAR. Normalmente suele utilizarse el PIB (Producto Interior Bruto) como indicativo del progreso económico de un país. Lo que hace el PIB es medir todas las transacciones monetarias que se producen en dicho país y eso se interpreta como índice de riqueza, bienestar y prosperidad. Así, los gobernantes de cada Estado esgrimen cada punto que aumenta como una victoria.
Pero no nos están diciendo la verdad.

El PIB cuantifica cada movimiento de dinero con independencia de cualquier valoración ética.
Os pongo un ejemplo: el huracán Andrew arrasó Florida en 1992 dejando a su paso 70 muertos, decenas de miles de personas sin hogar y daños por valor de 26.500 millones de dólares. Sin embargo, el PIB lo registró como un boom económico de más de 15.000 millones.
Igualmente, las guerras, las enfermedades, la tala de bosques, la contaminación de los mares o el envenenamiento del aire hacen subir el PIB.

¿Por qué os cuento todo esto? He estado mirando algunos vídeos de algunos centros comerciales durante el pasado Black Friday. Un día que dispara el PIB nacional por la cantidad de transacciones que se producen. En esos vídeos puede verse gente aplastada por gente. Inmensas masas de gente histérica golpeándose, empujándose, compitiendo, consumiendo, consumiéndose. He tenido una inmensa e inconsolable sensación de ajenidad. Pero el PIB…

Luego te detienes a pensar.

Imagen posteada por Fabiana F.

Un abrazo no mueve cifras. Contemplar un atardecer, echar una mano en un comedor social, oler una flor o aceptar el dibujo que una niña acaba de hacerte con un palito sobre la arena. Todo eso jamás aparecerá reflejado en el PIB que es, dicen, lo que mide la felicidad de un país y de sus gentes.

No os dejéis engañar.

Rosa C.: La prostitución también engrosa el PIB, los burdeles están incluidos cómo generantes de “riqueza”, a costa del maltrato a la mujer. No, no nos creemos muchas cosas.

Isabel F.: En cambio los cuidados de hij@s y mayores que sí que representan un ahorro al estado no cuentan para el PIB. Hasta en el PIB hay discriminación.

Isabel L.: El mantenimiento y conservación del paisaje, no contaminar y producir oxígeno respetando el bosque, cuidar a tu familia, rescatar gatitos y dar de comer a los pájsros en invierno, estas acciones y otras así son las que deberían formar el PIB.

Tico P.: Plantar un árbol no mueve PIB, ni tampoco detenerse a escuchar a los pájaros que anidan en él. Blanquear el dinero de la trata sí lo mueve.

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25 nov: posts para comprender cómo luchar por erradicar la violencia de género de nuestra cultura

Os copiamos link a algunos de los posts que hemos publicado para intentar ayudar a la construcción de una conciencia colectiva más realista, racional y empática, que nos permita superar la visión violenta patriarcal, que justifica y se resigna ante tantas violencias evitables.

Agradecemos noticia de materiales como estos en alemán, francés, e inglés, para que se pueda también trabajar con ellos en las aulas de las EEOOII.

Propuesta de Coeducación para el curso 2017-18

Al fin os presento la propuesta coeducativa para el curso 2017-18, que me ha llevado muchas más horas de las que se registran en mi horario, que es una semanal. Espero que sea de utilidad al profesorado, sin el cual nada es posible en los centros; a las personas que asisten a nuestro centro a aprender uno o varios idiomas, porque son la vida del centro; y a todas las personas y centros que nos siguen, porque sabemos que nunca vienen mal ideas para esta área para muchas personas aún nueva de la transversalidad coeducativa.

No dudéis en poneros en contacto para cualquier cosa en el correo de Coeducación o a través de los blogs y canales youtube.

¡Muy feliz curso de desarrollo de la inteligencia feminista! ❤

Anexos

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Folleto Coeducación (curso 2017-18)

Acabo de actualizar la página de arriba (barra de navegación) con la nueva versión del folleto de Coeducación. ¡Esperamos que os lo podáis descargar!

https://coeducacioninteligenciafeminista.wordpress.com/folleto-informativo/

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Proyecto DIF: una postal y el borrador del vídeo presentación

Os copiamos una tarjeta del vídeo borrador de nuestro nuevo canal youtube para Desarrollando inteligencia feminista (ver vídeo aquí pero seguimos en construcción!), porque ayuda a comprender qué hacemos aquí. Creemos que la idea de esta tarjeta puede ayudar al profesorado a presentar el proyecto coeducativo, porque a casi todo el mundo le interesa poder construirse como mejor persona, como una persona que no genera injusticias evitables si se pensara un poco.

Violencia de género: Formación al personal de Administración Pública

PyR. Si todas las personas somos machistas, ¿cómo podemos desarrollar inteligencia feminista?

Somos machistas, más bien, somos de culturas patriarcales, por eso dice Chimamanda Ngozi Adichie (escritora nigeriana) que “Todas las personas deberíamos ser feministas” (link sobre esta lectura de clase en el C1 de Inglés). Eso no podemos evitarlo, lo somos. La sociedad patriarcal es una cultura de siglos de antigüedad, desde el neolítico nada menos.

La cultura nos influye más de lo que creemos en lo que es nuestra persona, nuestra identidad. Es como cuando naces en un país donde prevalece una religión, pongamos la católica, y no crees en Dios. Tu identidad sería al menos algo diferente a si hubieras nacido en una sociedad protestante (si seguimos en el cristianismo), o bien judía o musulmana (si cambiamos a otras religiones monoteístas patriarcales). Puedes ser una persona no creyente y sin embargo que tu identidad cultural venga marcada por esas religiones de alguna manera. ¿Serías exactamente la misma persona si hubieras nacido en un país donde predomina otra religión? ¿Serías exactamente la misma persona si hubieras nacido con otro sexo, o sexualidad? ¿O con otro color de piel? ¿Otro estatus económico o social?

Nuestra identidad no es algo “natural = ajena a nuestra voluntad (elegimos más de lo que creemos) e inmutable” sino sensible a muchos factores, y los valores patriarcales no están sólo en siglos de historia donde básicamente sobre todo se nos ha hablado de violencia y poder, sino también en tradiciones, costumbres, valores, en cómo nos relacionamos, cómo hablamos, cómo pensamos las cosas… en todo. Sin embargo, no es esto la única influencia. También influye nuestra personalidad, nuestros deseos y sueños, la gente que nos rodea… La característica clave del cerebro y de la mente humana es la maleabilidad: podemos muchas más cosas de las que creemos posibles, y eso incluye construirnos como personas. Por eso sabemos lo importante que es el diálogo, hablar, comunicarnos, y también la educación.

Ser feminista en una sociedad patriarcal es apostar por la autocrítica y la crítica con el fin de ser más feliz y generan menos abuso y discriminación. Si negamos que puede haber gente que se sienta mal con los papeles tradicionales es sólo que no queremos ver la realidad. Todos los días esos papeles nos hacen daño. Los papeles tradicionales de Mujer y Hombre (la versión patriarcal de un ser varón o mujer, una versión que ahora nos parece algo absurda porque podemos ser Mujer, Hombre y Persona de maneras diferentes) nos deshumanizan porque nos dicen que nuestros genitales determinan nuestra identidad, a qué nos podemos dedicar, cómo podemos ser, qué podemos sentir, hacer, no hacer… Nuestra mente, nuestra inteligencia, lo que podemos y no podemos hacer… ya sabemos que eso no es lo que tradicionalmente se ha dicho que pueden ser o hacer “los hombres y las mujeres”. Tener capacidad para gestar un bebé, parirlo, criarlo no quiere decir que no seas buena razonando, o que no puedan conducir bien, o ser una buena atleta, o artista, o activista. Tener pene no significa que no puedas razonar con empatía, comunicarte teniendo en cuenta a otras personas, o con ternura y humor, cocinar bien sólo si eres un genio de la cocina. Es cierto que si tu sociedad espera de ti que se te dé bien una cosa, somos tan inteligentes que nos desarrollamos en eso, para colmar esas expectativas, pero a veces no podemos porque amamos hacer otra cosa, o sentimos otra cosa, o porque tenemos muchos más intereses…

Cuando eres feminista analizas muchas cosas de la identidad, por pensarlas y por el día a día, porque ves que hay cosas que es necesario cambiar para poder mejorar las relaciones, y la relación contigo misma o contigo mismo, en un mundo más igualitario, más como nos dice la Declaración Universal de Derechos Humanos: donde sexo, sexualidad, color de piel, creencias, ideología… no implica que no seamos iguales en derechos. Día a día queremos validar el orden patriarcal, consciente o inconscientemente, porque es lo que conocemos: dejar claro que somos diferentes en derechos y habilidades, pero lo cierto es que cualquier persona puede ser diferente, y que los derechos no pueden depender de esas cosas, sino de nuestro respeto a la vida de las personas.

En este nuevo curso, os invitamos a enviarnos escritos sobre cómo os apañáis en el día con la cuestión de que somos de cultura patriarcal pero estamos trabajando desde el feminismo para superarla, y así poder hacer o ser lo que se supone que no podemos hacer o ser sabiendo que queremos y nos relacionamos con personas que pueden o no estar en este desarrollo de inteligencia feminista. Contadnos, por ejemplo, qué tipo de pareja sois: qué cosas patriarcales no podéis evitar y qué cosas habéis cambiado y por qué.