Charla de abril: Nombrar a las mujeres. Por qué el lenguaje importa, por Eulàlia Lledó Cunill

Os invitamos a nuestra segunda y última conferencia de Coeducación este año y de celebración del 25 aniversario de nuestra Escuela, la Escuela Oficial de Idiomas de Fuengirola, un centro público para la enseñanza de idiomas a personas adultas. Esperamos que podáis asistir, la entrada es libre, nos acoge el salón de actos de un instituto público también, el IES Fuengirola nº1, a quienes agradecemos su apoyo pues de otro modo no habríamos podido abrir esta conferencia a más personas interesadas.

A esta actividad asiste toda nuestra escuela por la transversal de Coeducación, que también desarrollamos en los idiomas específicos de la Escuela respetando la libertad de cátedra del profesorado, es decir, sugiriendo enfoques, ideas, contenidos, actividades que luego cada profesional elige, adapta, interpreta, hace suyos libremente.

Esta charla responde a una pregunta frecuente que plantea gran parte del alumnado y el profesorado, y creemos que puede ayudar a que se comprenda la vinculación que existe entre lenguaje, pensamiento y relaciones.

Antes del fin de este curso publicaremos el vídeo de ambas charlas en el canal youtube en español de nuestra Escuela, donde ya podéis ver el vídeo multilingüe que hemos hecho leyendo la Declaración de Derechos Humanos, en ocasiones con la transversal de modificar el lenguaje en masculino para humanizarla. Asimismo, publicaremos las impresiones e ideas recogidas tras estas dos charlas en unos posts en este blog.

Visión global Charlas: Nuestras dos charlas de este año han abordado los temas del AMOR (Coral Herrera Gómez) y ahora del LENGUAJE (Eulàlia Lledó Cunill). Arriba en “Charlas y lista de deseos” podréis ver que el año que viene esperamos poder abordar HISTORIA (rescatar la historia de las mujeres en la prehistoria, por Arqueoeduca) y DINERO (a través de un proyecto de crowdfunding que también aporta a la construcción de la historia de las mujeres, por Isabel Ruiz Ruiz).

Gracias por vuestro interés y participación. ¡Nos vemos el 25! ❤

Nota: las letras en negrita (negro) tienen link/vínculo.

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PyR_07. ¿Por qué a las feministas no las basta con que se nombre al Hombre?

Lenguaje, pensamiento y relaciones: respetar el derecho a ser nombradas

Nombrar correctamente a alguien es el mínimo respeto, y sin embargo, hasta el siglo 20 la inmensa mayoría de las mujeres no ha podido decir: Si te diriges a mí, usa mi nombre, tengo mi propio nombre, tengo mi propia voz.

marcapaginasMP_1cara_INTERNETDe Mujer Palabra, una cita y este link a su índice de Recursos sobre el lenguaje:

Nosotras, como feministas, aspiramos a una sociedad de hombres y mujeres que sean personas, donde no quede rastro de los aspectos injustos del ser femenino y ser masculino que hemos conocido, de esos patrones que se basan en la opresión, el desprecio y la explotación hacia todo un grupo humano, las mujeres, y por subestimación de nuestra inteligencia, en realidad, hacia toda la especie. La lucha por el lenguaje inclusivo es la lucha por usar un lenguaje más justo, menos violento, esto es, un lenguaje que no sea utilizado contra nadie como arma de exclusión y opresión en la sociedad. Intentar ser sensibles a usar un lenguaje menos machista y masculinista neutralizando los usos del masculino singular al sustituirlos por otras expresiones o por la inclusión también del femenino singular es un gesto democrático y civilizado, fundamental, como dejar de usar expresiones que podrían herir a grupos que tradicionalmente han sido maltratados, por ejemplo, gente con una sexualidad o con rasgos físicos distintos a los del grupo dominante. Por lo tanto, consideramos absurdo que se ridiculice la búsqueda y el uso espontáneo de un lenguaje que incluya a las mujeres como personas.

Presentación de las guías de lengua, por Eulàlia Lledó Cunill para Desarrollando inteligencia feminista (enero 2016)

El camino de visibilizar a las mujeres aunque gratificante es largo y cada cual hace sus pasos aportaciones. Una de las cosas que me ha tocado realizar son guías de lenguaje que propongan y sitúen las mil y una maneras de incluir a las mujeres; primer paso ineludible para tener en cuenta sus vidas, sus hechos, sus producciones, sus logros y gestas. Una de las primeras guías en que participé fue la colectiva NOMBRA. En femenino y en masculino. La representación del femenino y el masculino en el lenguaje en 1995. Luego colaboré en muchas más, o las asesoré; la mayor parte sobre lenguaje administrativo. Las que hay en el link anterior se dedican a estudiar la lengua que usa habitualmente un sector concreto u otro.

El objetivo fundamental es proponer soluciones a los problemas y ausencias que se detectan respecto a la visibilización y a la inclusión de las mujeres a partir del análisis de documentos reales, actuales y vigentes. Siempre teniendo en cuenta el contexto, proponen modificaciones con vistas a solucionar, cuando es el caso, los problemas de exclusión de las mujeres, tanto si son generales como específicos. Una vez realizadas, se postulan como modelos extrapolables y exportables para elaborar documentos similares. Por esta razón se ha procurado que las soluciones fueran lo máximo de diversificadas posible.
En algunos documentos hay fragmentos que no presentan problemas; así pues, algunos están casi enteros para que pueda verse que en muchas ocasiones no es necesario tocar nada, es decir, mostrar que pueden encontrarse escritos (al menos parte de ellos), libres de redacciones que invisibilicen o excluyan a las mujeres. Para desdramatizar la cuestión.

Antes de acabar me gustaría recordar que las guías no acostumbran a inventar nada. Las soluciones más rompedoras, económicas, atrevidas y elegantes: la alternancia de géneros, el uso del femenino con cierto valor genérico, etc. son innovaciones y logros de las hablantes que luego las guías se limitan a recoger, sistematizar y proponer.

* María Moliner, por Eulàlia Lledó Cunill

Tenemos la alegría de iniciar los posts sobre mujeres con una aportación de una persona valiosísima para la especie, Eulàlia Lledó Cunill (clica en el nombre para visitar su web), profesora y lingüista feminista.

Breve nota sobre María Moliner y el Diccionario de uso del español, por Eulàlia Lledó Cunill escrito para el blog “Desarrollando inteligencia feminista” (Coeducación, 2015-2016)

mariamolinerCuando se abren las páginas del Diccionario de uso del español de María Moliner, lo primero que enamora y sorprende es su orden, su estructura y su sistematización; también, desde luego, muchos de los ejemplos, así como su modernidad y apertura de miras. Estas últimas pueden ejemplificarse con la entrada amor.

amor (del lat. «amor, -oris»)

1 («Dedicar, Profesar, Sentir, Tener, Tributar») m. Sentimiento experimentado por una persona hacia otra, que se manifiesta en desear su compañía, alegrarse con lo que es bueno para ella y sufrir con lo que es malo. También se emplea corrientemente con aplicación a cosas tomadas en general: «El amor a la música, al dinero, a las comodidades». Como se ve por los ejemplos, la preposición aplicada al objeto del amor es generalmente «a»; pero es igualmente correcta su construcción con «de»: «El amor de la patria». Se aplica particularmente a la atracción entre dos personas. Puede también, por extensión, aplicarse a la atracción entre animales: «El amor entre los pájaros». (Fuente: María Moliner. Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos, 1986)

María Moliner, 1922
María Moliner, 1922

Por la misma época, esta bellísima, elegante y ajustada definición, convivía con las de otros muchos diccionarios que especificaban que el tal amor tenía que darse obligatoriamente, necesariamente, excluyentemente, entre personas de distinto sexo. O con la definición «oficial» de amor que aún sostiene la Real Academia de la Lengua:

amor. (Del lat. amor, -ōris).

  1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
  2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. (Fuente: www.rae.es)

En la primera acepción del DRAE el amor es vivido más como manera de suplir una hipotética carencia (y si esto no es un juicio de valor sobre el ser humano ya me dirán lo que es) que como solidaridad, exaltación y plenitud. Bastante menos bonita a la par que más pesimista. En la segunda acepción, una se pregunta qué debe significar para la Academia el inquietante adverbio «naturalmente» que acompaña a la atracción. La torpeza de la Real Academia tiñe no sólo sus definiciones, sino también su manifiesta ceguera: que María Moliner no sea académica no contribuye precisamente a «limpiar, fijar y dar esplendor» a tan docta corporación.

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María Moliner, 1953

Ahora bien, antes de entrar en el diccionario propiamente dicho, sobrecoge en gran manera ya la dedicatoria que para abrirlo escribió su autora:  «A mi marido y a nuestros hijos les dedico esta obra terminada en restitución de la atención que por ella les he robado».

Realizó una obra de primera magnitud, una obra magna. La compuso contra muchos vientos y mareas, entre ellas la no menor de la mala conciencia que se refleja en la dedicatoria: el pesar de creer que le impidió atender, mujer al fin, sus obligaciones, sus labores, su deber. Si un hombre hubiera realizado un diccionario así, seguramente lo hubiera escrito rodeado del aliento, la comprensión, la admiración de mujer y descendencia, de su más íntimo círculo. Imposible una dedicatoria como la de María Moliner a su familia para hacerse perdonar su dedicación a lo público por parte de un hombre. Pero lo paradójico y cierto es que ningún hombre realizó una obra tal.

Otras pistas sobre María Moliner nos las da la nota de colaboraciones (con esta genérica palabra que incluye a los dos sexos y no con otra se refiere a ellas). Habla de tres hombres, entre ellos un linotipista y un cajista, y de no menos de seis colaboradoras de las que destaca su «gran devoción y extraordinario sentido de responsabilidad». Y vaya si ella estuvo a la altura de esta «devoción y sentido de responsabilidad». El último párrafo de su «Presentación» es de una claridad meridiana, un documento imprescindible para entender su diccionario y su quehacer.

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María Moliner, 1963

Por fin, he aquí una confesión: La autora siente la necesidad de declarar que ha trabajado honradamente; que, conscientemente, no ha descuidado nada; que, incluso en detalles nimios en los cuales, sin menoscabo aparente, se podía haber cortado por lo sano, ha dedicado a resolver la dificultad que presentaban un esfuerzo y un tiempo desproporcionados con su interés, por obediencia al imperativo irresistible de la escrupulosidad; y que, en fin, esta obra, a la que, por su ambición, dadas su novedad y su complejidad, le está negada como a la que más la perfección, se aproxima a ella tanto como las fuerzas su autora lo han permitido.

Es imposible añadir nada a esta auténtica declaración de principios; no es posible arrojar más luz sobre la autora de tan glorioso diccionario.

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