Vídeo de la conferencia sobre el lenguaje por Eulàlia Lledó Cunill

Os posteamos el link a la página que hemos creado en nuestra barra de navegación sobre la conferencia “Nombrar a las mujeres. Por qué el lenguaje importa” de Eulàlia Lledó Cunill, donde a través de ejemplos de la prensa, nos ilustra cómo la lengua muestra cómo pensamos, y cómo evoluciona la sociedad y la lengua con ella.

Tenemos la suerte de disponer ya del vídeo de dicha conferencia.

Vídeos

Conferencia publicada en cuatro partes, un primer vídeo de presentación de Eulàlia y su obra, y tres vídeos con la conferencia, el último con participación del público.

 

Vídeo de la conferencia “Quiéreme mucho, quiéreme bien” de Coral Herrera Gómez

Vinculamos aquí a la página que hemos creado en la barra de navegación del blog Desarrollando inteligencia feminista (EOI Fuengirola) que recoge el vídeo de la conferencia, las fotos del evento y los posts que tenemos aquí sobre esta conferencia. Esperamos que podáis disfrutarla si no pudisteis venir, y difundirla, ya que aportó ideas interesantes para la construcción de una sociedad que aborda el amor ¡más amorosamente! ❤

Ver vídeo aquí: https://coeducacioninteligenciafeminista.wordpress.com/conferencia-quiereme-mucho-quiereme-bien/

Próximamente incluiremos fotos del libro que nos dedicó y comentarios recogidos.

Finalmente, aprovechamos para invitaros a la próxima conferencia el 25 de abril, “Nombrar a las mujeres. Por qué el lenguaje importa”, de Eulàlia Lledó Cunill.

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Noticias sobre la burundanga

Hoy en las noticias han informado de que en el Hospital Costa del Sol han estado trabajando para que pueda identificarse si a alguien le han dado burundanga, para que así los crímenes de robo y el más brutal de violación por haberle dado a la víctima burundanga no queden impunes. Leer noticia.

Desde Coeducación queremos ayudar a difundir la noticia y aportar unas ideas para que todo el mundo pueda ayudar a combatir esta lacra que es la violación en las sociedades patriarcales. Lo primero es que entendamos que una idea transmitida culturalmente durante siglos es falsa: que el Hombre viola porque no puede evitarlo. Violar es torturar, es algo que se aprende, porque las personas tenemos consciencia, y la necesidad de relación sexual, no implica que nadie pueda imponérsela a alguien.

Como tenemos una inteligencia que nos permite ser conscientes de nuestros actos, podemos saber muy bien la diferencia entre mantener una relación sexual consentida por las partes implicadas, o cuándo se está forzando a una de las partes. Sin embargo, como tradicionalmente se nos ha transmitido la idea de que las mujeres mienten y manipulan cuando hablan de haber sido violadas, o violentadas sexualmente, queriendo y sin querer ayudamos a difundir esta idea misógina, de odio y desconfianza a la Mujer.

Cuando una persona, y particularmente, cuando una mujer hable de que han abusado de ella, lo que siempre se ha hecho es intentar ocultarlo, como si el problema fuera que ella lo dice, y no lo que le han hecho. Pero el problema es el crimen de abuso. Y como con cualquier otro crimen, será necesario escuchar con respeto y apoyar para que pueda llegarse a conocer los hechos, a un juicio justo.

Todo el mundo sabemos que las sociedades patriarcales es el Hombre quien viola, a las mujeres y a otros hombres, también a niñas y niños. Los juzgados y los hospitales pueden atestiguarlo empíricamente. Esto no es decir que todos los hombres lo hagan, es sólo apuntar a que hay un problema social de un crimen contra las personas, la violación, que tiene que ver con el sistema sexo-género patriarcal, para que podamos educarnos de una manera en que no encubramos el problema, y podamos así buscar soluciones. Identificar problemas de género no significa condenar a media humanidad, sino sólo eso: buscar cómo educarnos para no aceptar lo que la tradición nos ha enseñado, que se viola por razones biológicas, y porque “todas las mujeres son unas …”.

violencia300pxTodas las personas nos hemos criado en culturas patriarcales con ideas muy violentas sobre qué es ser Hombre o Mujer y cómo tienen que relacionarse, que no explican todas las formas en que somos hombres, mujeres o personas. Podemos ser mucho mejores. Tenemos inteligencia para serlo. Tenemos conciencia e imaginación, capacidad para razonar empáticamente, es decir, poniéndonos en la piel de la persona que sufre violencia a manos de otra. Necesitamos desarrollar inteligencia feminista para mejorar en nuestras ideas y relaciones. Avanzaremos en la superación del crimen de la violación cuando podamos comprender que no es inevitable, que desde nuestras conciencias humanas rechazamos esa violencia y nos ayudamos para poder controlarla y superarla.

Os animamos a leer nuestros posts de noviembre, donde fuimos recogiendo ideas y casos para el análisis.

Derechos humanos y violencia de género

Sobre la violencia hacia las mujeres y la violencia humana. Derechos humanos y la superación del sistema sexo-género patriarcal

Vinculando el mes de noviembre que dedicamos a una forma de violencia de género, la violación, con el mes que dedicamos a los derechos humanos, os presentamos un post de MF, profesora de inglés, en el curso de C1, dado su conocimiento en el análisis de la violencia.

Lo que hoy llamamos “violencia de género” es una de las formas en que las personas ejercen la violencia. La violencia entre personas se justifica y persigue legalmente de diferentes maneras. Con la noción feminista de “violencia de género” hemos podido comprender que existe un tipo de violencia en las sociedades patriarcales que la promoción de las mujeres al estatus de persona o ser humana nos ha hecho considerar inaceptable: la violencia que se ha animado a emplear y que se ha justificado que empleen los hombres con las mujeres para que les sirvieran mejor, les obedecieran o sencillamente para usar los cuerpos de ellas como objetos.

Aunque existen leyes españolas tan progresistas e innovadoras como la ley contra la violencia de género, en ella la noción feminista ha quedado distorsionada pues sólo incluye los casos de violencia doméstica y de violencia en las relaciones íntimas. Consecuentemente, ocurren dos cosas: existe una confusión general sobre términos y conceptos, y, considerando que todas las personas hemos sido educadas en sociedades patriarcales tan antiguas como de siglos de edad, se produce un linchamiento verbal de las personas con inteligencia feminista que intentan aclarar la cuestión. A las personas feministas se nos dice, en modos bastante violentos, que las mujeres también matan y asesinan.

Como escribo esto con fines pedagógicos, para aclarar unos conceptos fundamentales, no voy a discutir aquí cuándo matar o asesinar está justificado o no (según nuestra cultura y según yo misma). Me centro ahora en aclarar lo siguiente:

La violencia de género es la violencia que el patriarcado, la sociedad patriarcal, le ha dicho al Hombre que puede ejercer con las mujeres, por ser el dueño y señor, el líder del grupo humano. En otras palabras, la violencia de género se aprende y se relaciona con quién manda en los asuntos humanos, quién lidera su organización y determina las cosas que afectan al conjunto.

La violencia doméstica incluye todos los tipos de violencia que ocurren en la casa, en el lugar donde la gente se quiere y comparte. Esto significa que la violencia doméstica se relaciona con la violencia de género (la inmensa mayoría  de los casos es violencia de género), pero que también incluye violencia ejercida por la mujer hacia un hombre, niña o niño, por un niño o niña, o persona adolescente hacia una persona adulta o anciana, y viceversa…

La violencia contra una persona, ejecutada por otra persona que no está autorizada a usar violencia (pongamos, una ciudadana) siempre ha estado castigada por la ley. Por lo que mantener que la violencia de género debería incluir la violencia de mujeres hacia hombres es sencillamente una idea antifeminista llena de irracionalidad y hostilidad: cuando las mujeres asesinan va a juicio y si son culpables se las condena por asesinato.

El hecho de que necesitemos leyes que abordan tipos concretos de violencia se produce porque identificamos problemas sociales: nuestra sociedad hoy percibe que la violencia de género, la violencia del Hombre hacia las mujeres (al menos en el escenario del hogar), es inaceptable y un problema social. Nuestra sociedad hoy también considera que necesitamos leyes específicas para abordar otros problemas de violencia: la de motivación racista, homófoba, transfoba, la violencia hacia personas menores…

Pero la existencia de estas leyes más específicas no es injusta con otros grupos:  la violencia ejercida por cualquier persona (que no esté autorizada a usarla en los escenarios que autoriza nuestra sociedad, que, eso sí, son protagonizados por hombres, pues las mujeres en el ejército no están autorizadas a trabajar en “posiciones combatientes” tengo entendido) está castigada por la ley; castigamos a personas que matan a otras personas sin importar qué sexo, sexualidad, género, ideología política, edad, identidad cultural… tienen. El hecho de que tengamos que reforzar estas leyes con otras que abordan ciertas motivaciones o situaciones no puede ser considerado injusto hacia ningún grupo humano, y sin duda alguna, no puede ser injusto para el grupo de los hombres en el patriarcado, pues este grupo, estas personas, no son víctimas de la violencia física ejercida por una mujer más que muy excepcionalmente (sobre la cuestión de que las mujeres son humanas y por tanto capces de usar todos los tipos de violencia también, en especial si su sociedad las autoriza a hacerlo, como hace con el Hombre el patriarcado, no lo puedo tratar aquí. Sólo decir que las mujeres han desarrollado su capacidad humana para la violencia por la vía del lenguaje y las actitudes por la prohibición cultural de que usen la violencia física, y que esto es información relevante para el análisis de la violencia humana y de la violencia patriarcal). En otras palabras, la violencia de mujeres a hombres no es un problema social.

Lo que sí hace le concepto “violencia de género” es cuestionar el sistema de género patriarcal, y por esto es por lo que de entrada rechazamos esta noción feminista. Pero este cuestionamiento ha sido una consecuencia lógica de que hayamos comprendido que todas las personas tenemos derechos humanos, es decir, se ha producido por RAZONES POSITIVAS; y hoy quienes lo comprendemos, nos consideremos feministas o no, estamos ayudando a nuestra sociedada evolucionar hacia un tipo de organización social que respete los derechos humanos de todo el mundo (esto es ser feminista, sin duda), lo que significa inevitablemente abandonar el sistema sexo-género patriarcal que establece una superioridad y una inferioridad entre dos únicos grupos de género que se perciben, sistema que ignora el hecho de la diversidad humana respecto a la identidad.

Sólo añadir ahora, para que quien lo desee pueda controlar su reacción antifeminista y así darle espacio a usar la racionalidad y la empatía: superar el sistema sexo-género patriarcal no significa abolir las identidades humanas, prohibir, como interpretan muy mal intencionadamente, que una persona sea “hombre” o “mujer”. Un hombre puede sentir que es hombre sin identificarse con lo que el patriarcado define como Hombre. Lo mismo se aplica a las mujeres. Hoy sabemos que no todo el mundo tiene o siente su identidad sexual de la misma forma, ni sólo como lo define el patriarcado, que siempre se ha empeñado en definir muy claramente qué es un Hombre, qué una mujer y sobre todo, que él es superior a ella, porque tienen cualidades “complementarias” (Él el raciocinio, ella los sentimientos, esas mitologías). Las personas somos todo tipo de cosas: somos “hombre” de muchas formas, somos “mujeres” de muchas formas también, somos personas en infinitas formas diferentes, y deberíamos dejar de empeñarnos en obligar a las personas a SER el tipo de identidad que entendemos que existe o que determinamos culturalmente que tenemos. Todo el mundo tiene que recibir respeto, salvo que construya su identidad torturando o asesinando. En este caso, es preciso intervenir, pero este caso no es el caso de obligar a alguien a adoptar la identidad que nos parece que tienen que tener, sino para no permitir que se ejerza violencia.

PyR. ¿Por qué el feminismo habla de “Terrorismo de género”?

¿Es esto terrorismo, o no? ¿Qué cifra, qué situación nos hace hablar de terrorismo y por qué (no)?

A todas las madres y otras mujeres que murieron a manos de hombres que se suponía las querían. (Violencia de género es más que esto, es la violencia del Hombre hacia la mujer, justificada en las sociedades patriarcales a lo largo de siglos, pero éste es el ámbito que la ley reconoce como violencia de género.)

Ejemplo: artículo publicado en octubre 2016

802 mujeres fueron asesinadas en España por sus parejas o exparejas entre 2002 y 2014

  • El 68% de las mujeres asesinadas en 2014 mantenía la convivencia o el vínculo afectivo con el autor del crimen.
  • Es imprescindible, según el Informe, que la atención a la víctima se haga por personal especializado para la adecuada recepción de la denuncia, incluyendo la asistencia letrada.
  • 802 mujeres fueron asesinadas en España por sus parejas o exparejas entre 2002 y 2014.
  • 54 mujeres y cuatro menores fueron asesinados por violencia de género.

Un total de 54 mujeres y cuatro menores fallecieron fueron asesinadas en España en 2014 como consecuencia de crímenes machistas, según el Informe anual sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o expareja, analizado y aprobado el jueves 13 de octubre por el Grupo de Expertos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

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Ejemplo de la lucha contra este problema de violencia que el feminismo ha visibilizado.

Paro Nacional contra el Feminicidio: Américas indígenas y latinas

19 de octubre: BASTA DE FEMINICIDIOS.  PARO DE LAS MUJERES.19octcontrafeminicidio

La convocatoria es para el 19 de octubre, con el siguiente cronograma:

13-14hs en trabajos cese de actividades y salir a la calle a hacer ruido
17 hs. Corte en 9 de julio con movilización de Obelisco a Plaza de Mayo

“A menos de una semana del Encuentro Nacional de Mujeres, un nuevo femicidio brutal expone la violencia a la que estamos expuestas. Por todas las mujeres que faltan, por las asesinadas y desaparecidas, contra la violencia y el terrorismo machista contra la impunidad, contra el encubrimiento, contra la inacción y complicidad estatal y policial”, dice una de las convocatorias publicada en las redes.

En Guatemala 1 mujer es asesinada cada 4 horas:

https://giphy.com/gifs/guatemala-lesbianas-feminicidios-l3vQXzjqQhTpJ5LXO?utm_source=iframe&utm_medium=embed&utm_campaign=tag_click

PyR_05. Por qué tantos siglos de sociedad patriarcal

Os copiamos un reflexivo post de Mujer Palabra (mujerpalabra.net) para que podamos seguir desarrollando inteligencia feminista.

Por qué tantos siglos de patriarcado

El patriarcado lleva siglos operando no sólo porque es un complejo Sistema de violencia sino también porque sigue habiendo una mayoría que lo ve bien, “natural”, “impepinable”, pues el patriarcado educa en dos ideas fundamentales: que el sistema sexo-género es biológico, o sea, el absurdo de pensar que tener pene o vagina determina lo que una persona es capaz de hacer, ignorando su inteligencia o mente compleja, y que la violencia es inevitable, “natural” también, “resolver problemas” usando todos los tipos de violencia posibles e imponer la voluntad del más violento porque para algo nos “lidera”. 

Con toda probabilidad, en todos los siglos ha habido personas que expresaron que creían en o sabían de (porque podían hacerlo) otro tipo de mundo, uno donde las PERSONAS pudieran buscar su identidad más allá de los papeles ofertados por la sociedad, y donde personas y comunidades pudieran organizarse y resolver sus problemas usando la racionalidad empática en lugar de la violencia. Pero recordemos qué les pasó a esas personas. Ignoradas en la Memoria de la Historia es lo menos que les pasó. Con todo, siempre existirán y parece que desde el siglo 20 somos más, cubrimos un porcentaje mayor que antes. 

En resumen, que no hay que olvidar que seguimos siendo DaVidas frente a Goliat, pero también que en la lucha tenemos que entender que no es que lo expliquemos mal. Aparte de que desarrollar inteligencia feminista es imperativo para superar el patriarcado, y de que esto es un proceso, lleno de grados, es que hay gente que apoya la sociedad patriarcal porque les ofrece lo que prefieren o les gusta. Eso sí, es todo un indicador que incluso esas personas no quieran ser llamadas “machistas” en público, y te intenten machacar si lo haces, aunque lo hagas con argumentos empáticos y amabilidad.