Noticias sobre la burundanga

Hoy en las noticias han informado de que en el Hospital Costa del Sol han estado trabajando para que pueda identificarse si a alguien le han dado burundanga, para que así los crímenes de robo y el más brutal de violación por haberle dado a la víctima burundanga no queden impunes. Leer noticia.

Desde Coeducación queremos ayudar a difundir la noticia y aportar unas ideas para que todo el mundo pueda ayudar a combatir esta lacra que es la violación en las sociedades patriarcales. Lo primero es que entendamos que una idea transmitida culturalmente durante siglos es falsa: que el Hombre viola porque no puede evitarlo. Violar es torturar, es algo que se aprende, porque las personas tenemos consciencia, y la necesidad de relación sexual, no implica que nadie pueda imponérsela a alguien.

Como tenemos una inteligencia que nos permite ser conscientes de nuestros actos, podemos saber muy bien la diferencia entre mantener una relación sexual consentida por las partes implicadas, o cuándo se está forzando a una de las partes. Sin embargo, como tradicionalmente se nos ha transmitido la idea de que las mujeres mienten y manipulan cuando hablan de haber sido violadas, o violentadas sexualmente, queriendo y sin querer ayudamos a difundir esta idea misógina, de odio y desconfianza a la Mujer.

Cuando una persona, y particularmente, cuando una mujer hable de que han abusado de ella, lo que siempre se ha hecho es intentar ocultarlo, como si el problema fuera que ella lo dice, y no lo que le han hecho. Pero el problema es el crimen de abuso. Y como con cualquier otro crimen, será necesario escuchar con respeto y apoyar para que pueda llegarse a conocer los hechos, a un juicio justo.

Todo el mundo sabemos que las sociedades patriarcales es el Hombre quien viola, a las mujeres y a otros hombres, también a niñas y niños. Los juzgados y los hospitales pueden atestiguarlo empíricamente. Esto no es decir que todos los hombres lo hagan, es sólo apuntar a que hay un problema social de un crimen contra las personas, la violación, que tiene que ver con el sistema sexo-género patriarcal, para que podamos educarnos de una manera en que no encubramos el problema, y podamos así buscar soluciones. Identificar problemas de género no significa condenar a media humanidad, sino sólo eso: buscar cómo educarnos para no aceptar lo que la tradición nos ha enseñado, que se viola por razones biológicas, y porque “todas las mujeres son unas …”.

violencia300pxTodas las personas nos hemos criado en culturas patriarcales con ideas muy violentas sobre qué es ser Hombre o Mujer y cómo tienen que relacionarse, que no explican todas las formas en que somos hombres, mujeres o personas. Podemos ser mucho mejores. Tenemos inteligencia para serlo. Tenemos conciencia e imaginación, capacidad para razonar empáticamente, es decir, poniéndonos en la piel de la persona que sufre violencia a manos de otra. Necesitamos desarrollar inteligencia feminista para mejorar en nuestras ideas y relaciones. Avanzaremos en la superación del crimen de la violación cuando podamos comprender que no es inevitable, que desde nuestras conciencias humanas rechazamos esa violencia y nos ayudamos para poder controlarla y superarla.

Os animamos a leer nuestros posts de noviembre, donde fuimos recogiendo ideas y casos para el análisis.

Derechos humanos y violencia de género

Sobre la violencia hacia las mujeres y la violencia humana. Derechos humanos y la superación del sistema sexo-género patriarcal

Vinculando el mes de noviembre que dedicamos a una forma de violencia de género, la violación, con el mes que dedicamos a los derechos humanos, os presentamos un post de MF, profesora de inglés, en el curso de C1, dado su conocimiento en el análisis de la violencia.

Lo que hoy llamamos “violencia de género” es una de las formas en que las personas ejercen la violencia. La violencia entre personas se justifica y persigue legalmente de diferentes maneras. Con la noción feminista de “violencia de género” hemos podido comprender que existe un tipo de violencia en las sociedades patriarcales que la promoción de las mujeres al estatus de persona o ser humana nos ha hecho considerar inaceptable: la violencia que se ha animado a emplear y que se ha justificado que empleen los hombres con las mujeres para que les sirvieran mejor, les obedecieran o sencillamente para usar los cuerpos de ellas como objetos.

Aunque existen leyes españolas tan progresistas e innovadoras como la ley contra la violencia de género, en ella la noción feminista ha quedado distorsionada pues sólo incluye los casos de violencia doméstica y de violencia en las relaciones íntimas. Consecuentemente, ocurren dos cosas: existe una confusión general sobre términos y conceptos, y, considerando que todas las personas hemos sido educadas en sociedades patriarcales tan antiguas como de siglos de edad, se produce un linchamiento verbal de las personas con inteligencia feminista que intentan aclarar la cuestión. A las personas feministas se nos dice, en modos bastante violentos, que las mujeres también matan y asesinan.

Como escribo esto con fines pedagógicos, para aclarar unos conceptos fundamentales, no voy a discutir aquí cuándo matar o asesinar está justificado o no (según nuestra cultura y según yo misma). Me centro ahora en aclarar lo siguiente:

La violencia de género es la violencia que el patriarcado, la sociedad patriarcal, le ha dicho al Hombre que puede ejercer con las mujeres, por ser el dueño y señor, el líder del grupo humano. En otras palabras, la violencia de género se aprende y se relaciona con quién manda en los asuntos humanos, quién lidera su organización y determina las cosas que afectan al conjunto.

La violencia doméstica incluye todos los tipos de violencia que ocurren en la casa, en el lugar donde la gente se quiere y comparte. Esto significa que la violencia doméstica se relaciona con la violencia de género (la inmensa mayoría  de los casos es violencia de género), pero que también incluye violencia ejercida por la mujer hacia un hombre, niña o niño, por un niño o niña, o persona adolescente hacia una persona adulta o anciana, y viceversa…

La violencia contra una persona, ejecutada por otra persona que no está autorizada a usar violencia (pongamos, una ciudadana) siempre ha estado castigada por la ley. Por lo que mantener que la violencia de género debería incluir la violencia de mujeres hacia hombres es sencillamente una idea antifeminista llena de irracionalidad y hostilidad: cuando las mujeres asesinan va a juicio y si son culpables se las condena por asesinato.

El hecho de que necesitemos leyes que abordan tipos concretos de violencia se produce porque identificamos problemas sociales: nuestra sociedad hoy percibe que la violencia de género, la violencia del Hombre hacia las mujeres (al menos en el escenario del hogar), es inaceptable y un problema social. Nuestra sociedad hoy también considera que necesitamos leyes específicas para abordar otros problemas de violencia: la de motivación racista, homófoba, transfoba, la violencia hacia personas menores…

Pero la existencia de estas leyes más específicas no es injusta con otros grupos:  la violencia ejercida por cualquier persona (que no esté autorizada a usarla en los escenarios que autoriza nuestra sociedad, que, eso sí, son protagonizados por hombres, pues las mujeres en el ejército no están autorizadas a trabajar en “posiciones combatientes” tengo entendido) está castigada por la ley; castigamos a personas que matan a otras personas sin importar qué sexo, sexualidad, género, ideología política, edad, identidad cultural… tienen. El hecho de que tengamos que reforzar estas leyes con otras que abordan ciertas motivaciones o situaciones no puede ser considerado injusto hacia ningún grupo humano, y sin duda alguna, no puede ser injusto para el grupo de los hombres en el patriarcado, pues este grupo, estas personas, no son víctimas de la violencia física ejercida por una mujer más que muy excepcionalmente (sobre la cuestión de que las mujeres son humanas y por tanto capces de usar todos los tipos de violencia también, en especial si su sociedad las autoriza a hacerlo, como hace con el Hombre el patriarcado, no lo puedo tratar aquí. Sólo decir que las mujeres han desarrollado su capacidad humana para la violencia por la vía del lenguaje y las actitudes por la prohibición cultural de que usen la violencia física, y que esto es información relevante para el análisis de la violencia humana y de la violencia patriarcal). En otras palabras, la violencia de mujeres a hombres no es un problema social.

Lo que sí hace le concepto “violencia de género” es cuestionar el sistema de género patriarcal, y por esto es por lo que de entrada rechazamos esta noción feminista. Pero este cuestionamiento ha sido una consecuencia lógica de que hayamos comprendido que todas las personas tenemos derechos humanos, es decir, se ha producido por RAZONES POSITIVAS; y hoy quienes lo comprendemos, nos consideremos feministas o no, estamos ayudando a nuestra sociedada evolucionar hacia un tipo de organización social que respete los derechos humanos de todo el mundo (esto es ser feminista, sin duda), lo que significa inevitablemente abandonar el sistema sexo-género patriarcal que establece una superioridad y una inferioridad entre dos únicos grupos de género que se perciben, sistema que ignora el hecho de la diversidad humana respecto a la identidad.

Sólo añadir ahora, para que quien lo desee pueda controlar su reacción antifeminista y así darle espacio a usar la racionalidad y la empatía: superar el sistema sexo-género patriarcal no significa abolir las identidades humanas, prohibir, como interpretan muy mal intencionadamente, que una persona sea “hombre” o “mujer”. Un hombre puede sentir que es hombre sin identificarse con lo que el patriarcado define como Hombre. Lo mismo se aplica a las mujeres. Hoy sabemos que no todo el mundo tiene o siente su identidad sexual de la misma forma, ni sólo como lo define el patriarcado, que siempre se ha empeñado en definir muy claramente qué es un Hombre, qué una mujer y sobre todo, que él es superior a ella, porque tienen cualidades “complementarias” (Él el raciocinio, ella los sentimientos, esas mitologías). Las personas somos todo tipo de cosas: somos “hombre” de muchas formas, somos “mujeres” de muchas formas también, somos personas en infinitas formas diferentes, y deberíamos dejar de empeñarnos en obligar a las personas a SER el tipo de identidad que entendemos que existe o que determinamos culturalmente que tenemos. Todo el mundo tiene que recibir respeto, salvo que construya su identidad torturando o asesinando. En este caso, es preciso intervenir, pero este caso no es el caso de obligar a alguien a adoptar la identidad que nos parece que tienen que tener, sino para no permitir que se ejerza violencia.

25NOV Burundanga, violación e intervención noviolenta

Burundanga. No debemos renunciar jamás a la libertad de movimiento que tantos siglos nos ha costado lograr, pero está claro que vivimos en un mundo donde ideas patriarcales como que el Hombre tiene necesidades fuertes que tiene derecho a imponer, algo falso, fomentan la violencia de género, y la violación es un tema de violencia de género tan prohibido que ni la ley contra la violencia de género la recoge. ¿Por qué es tabú? Porque para hablar de la violación con ánimo de solucionar el problema social, hay que analizar el hecho de que son hombres quienes violan, y se insiste en entender eso como que se odia a los hombres, en lugar de entenderse como lo que es: que tenemos que detener este crimen horrible. Aquí, otra vuelta de tuerca: usar drogas para violar.

La droga burundanga anula la voluntad, aunque muchas violaciones se hacen sin ella, porque nos educamos a que ellos pueden ser violentos con ellas por diferentes motivos, y nos educamos a que ellas deben aguantar y sacrificarse y sufrir en silencio, pues el Hombre la mantiene, manda, es el que lleva el peso del mundo.

Para el caso de burundanga usada contra las mujeres, además de robarte o antes que robarte, la están usando para violar, y esas violaciones se van pareciendo a las que sufren las estudiantes en las universidades estadounidenses. Desde hace unos años hemos sabido de casos. Cuando salen a la prensa, siempre se sigue dudando de las mujeres, porque la violación es de los pocos crímenes donde todas las sospechas de maldad caen sobre las víctimas (nos repetimos ahora sobre todo, desde que ya no podemos tan claramente repetir que es una necesidad biológica de él, que ellas siempre quieren secretamente ser violadas, confundiendo las posibles ganas de sexo placentero con un crimen horrible que es tortura). Este verano ha habido muchos casos de violación en grupo a chicas con vídeo que supuestamente demostraba que ella “se dejó”. Nadie se deja torturar. Será que no puede defenderse. Sabemos ahora que estaban drogadas con burundanga.

En cualquier caso, decir que incluso si una persona inicia un acto sexual, si cambia de opinión y no quiere seguir adelante, nadie tiene derecho a forzarla. Si “se calienta”, como dicen, que se dé una ducha fría. las mujeres cuando quieren sexo no violan. Son la prueba andante de que violar es un hecho de cultura, no de naturaleza. Violar es abusar, torturar, y eso no es instinto. El instinto se relaciona con la autodefensa, no con el abuso y la tortura.

Os posteamos un programa del 2013 sobre el tema. Y os animamos a que estéis atentas y atentos, para cuidaros y para cuidar a otras personas. Porque para combatir la violación tenemos que ayudarnos, tenemos todo el mundo que arrimar el hombro.

Podéis considerar la intervención noviolenta: prevenir es muy inteligente y eficaz también (alejarse, hacer que hablas por el móvil, no soltar tu bebida y tenerla vigilada, no tomar cosas que te ofrezcan desconocidos o personas conocidas que insisten en que te drogues, que bromean con “tu poco aguante”…), cuando vemos que algo va mal y nos alejamos. Ayudar a escapar de situaciones de peligro (empujar, salir corriendo, gritar, avisar) es otra forma de ayudar, o llamar a quien pueda ayudar.

* Mujeres del futuro (1902) y ejemplo de que el masculino nunca ha sido “neutro”

les-femmes-de-lavenir-phototypie-bergeret-04No es de extrañar que estas fotos, sobre algo que no era, mujeres dedicadas a actividades que tenían prohibidas (y muchas aún las tienen, por no poder elegir su vida, también en nuestro país), tengan el nombre de la ocupación en masculino en el pie de foto: no era neutro sino masculino porque las mujeres tenían prohibido hacer todo lo que no fuera lo que los hombres las autorizaban a hacer. Lo ridículo es que incluso hoy haya gente del mundo de la cultura diciendo que existe el masculino “neutro”. Y la suerte que tenemos es que haya mujeres exponiendo que tienen derecho a ser nombradas, ese mínimo respeto de cómo nos llamamos.

Dedicamos este post a todas las mujeres no pudieron elegir estas ocupaciones, y nos damos ánimo de lucha porque sólo hemos empezado a poder hacerlo en algunos lugares y desde el último cuarto del siglo veinte. Queda mucho por caminar pero no hay vuelta atrás, a un mundo más injusto y violento.

Mujeres del futuro, de Albert Bergeret, contado en un blog, en español

Les Femmes de l’Avenir. Cette série de cartes imaginant l’avenir des femmes dans différentes professions a été éditée par l’imprimerie A. Bergeret de Nancy en 1902.

Pelis. Suffragette (y nota sobre la lucha noviolenta)

suffragetteOs recomendamos esta película, porque hablando de la vida de una mujer, su enfoque nos ayuda a sensibilizarnos sobre cosas que no vemos por insensibilización (las vidas de las mujeres por ser mujeres: lo común que era que fueran sometidas a abusos de todo tipo y que no tuvieran derecho a nada). Trata de cómo se implicó en la lucha una obrera y madre en la época en que el movimiento sufragista se dividió en dos corrientes, la de la lucha noviolenta y la de la lucha violenta (que de hecho luego dio lugar a una variante de la lucha noviolenta, que ha representado otro movimiento británico, los campamentos de mujeres mujeres pacifistas como lo fue el de Greenham Common u hoy en día el de Aldermaston – visitadlo si viajáis allí).

Pues bien, esta película muestra la vida de las mujeres y lo difícil que era sumarse a la lucha por los derechos, ya que además de la represión conocida, tuvieron que soportar el ser muy mal consideradas, cuando de hecho estaban luchando por algo que benefició a todo el mundo.

La echan en Miramar.

Si vais, ¡postead, si queréis, vuestras impresiones! Gracias! ❤

PyR_05. Por qué tantos siglos de sociedad patriarcal

Os copiamos un reflexivo post de Mujer Palabra (mujerpalabra.net) para que podamos seguir desarrollando inteligencia feminista.

Por qué tantos siglos de patriarcado

El patriarcado lleva siglos operando no sólo porque es un complejo Sistema de violencia sino también porque sigue habiendo una mayoría que lo ve bien, “natural”, “impepinable”, pues el patriarcado educa en dos ideas fundamentales: que el sistema sexo-género es biológico, o sea, el absurdo de pensar que tener pene o vagina determina lo que una persona es capaz de hacer, ignorando su inteligencia o mente compleja, y que la violencia es inevitable, “natural” también, “resolver problemas” usando todos los tipos de violencia posibles e imponer la voluntad del más violento porque para algo nos “lidera”. 

Con toda probabilidad, en todos los siglos ha habido personas que expresaron que creían en o sabían de (porque podían hacerlo) otro tipo de mundo, uno donde las PERSONAS pudieran buscar su identidad más allá de los papeles ofertados por la sociedad, y donde personas y comunidades pudieran organizarse y resolver sus problemas usando la racionalidad empática en lugar de la violencia. Pero recordemos qué les pasó a esas personas. Ignoradas en la Memoria de la Historia es lo menos que les pasó. Con todo, siempre existirán y parece que desde el siglo 20 somos más, cubrimos un porcentaje mayor que antes. 

En resumen, que no hay que olvidar que seguimos siendo DaVidas frente a Goliat, pero también que en la lucha tenemos que entender que no es que lo expliquemos mal. Aparte de que desarrollar inteligencia feminista es imperativo para superar el patriarcado, y de que esto es un proceso, lleno de grados, es que hay gente que apoya la sociedad patriarcal porque les ofrece lo que prefieren o les gusta. Eso sí, es todo un indicador que incluso esas personas no quieran ser llamadas “machistas” en público, y te intenten machacar si lo haces, aunque lo hagas con argumentos empáticos y amabilidad.

PyR_02: ¿Las feministas odian a los hombres?

nosonmuertasEl feminismo es, entre varias cosas importantes, un movimiento de defensa de los derechos humanos de las mujeres, que son personas según la noción de derechos humanos que el feminismo ha ayudado a construir. Sin embargo, como vivimos en sociedades patriarcales desde hace siglos, la defensa de que las mujeres tienen mentes humanas y derechos humanos es objeto de ideas y palabras malintencionadas o erróneas, como esta creencia que tiene tanta gente. Estas distorsiones perjudican o impiden la comprensión de buenas ideas, ideas que de hecho nos han transformado radicalmente la vida a muchas personas sin habernos costado una guerra. Por lo que hay que reenfocar las cosas y ver el hecho, que el feminismo está exento de odio*: se consiguen mejoras para la vida personal y para la sociedad a través de la lucha noviolenta. Para la lucha violenta sí es necesario aprender a odiar porque hay que torturar y matar a alguien y conocemos bien las justificaciones, aunque las hayamos empezado a cuestionar, siguen convenciéndonos. Los movimientos sociales, sin embargo, no luchan así, sino desde la empatía hacia otras personas: las que reciben un trato injusto, las que son objeto de violencia, y eso hace el feminismo.

Que las feministas odian a los hombres es una de las distorsiones clásicas sobre el feminismo: se confunde la defensa de derechos humanos de las mujeres con el ataque a los hombres.** El análisis feminista no critica a cada persona-hombre sino el papel que los varones tienen asignado en la sociedad patriarcal y la identidad que va asociada al mismo, ser “un Hombre”, papel e identidad que no son necesariamente lo que las personas-hombre pueden y quieren ser, sino construcciones culturales, no son únicas realidades, y lo sabemos si miramos en nuestras vidas y las de nuestras personas queridas (cuántas personas no son exactamente como se supone que tenemos que ser las mujeres y los hombres) y si estudiamos nuestra Historia registrada donde se nos ha contado que el Hombre es superior intelectual, física, espiritualmente a las mujeres, y que las mujeres están en deuda con Él y son responsables de nuestros males por su naturaleza inferior, peor.

estecuerpoesmioEn otras palabras, desde el feminismo no se alienta a odiar a nadie, ni tampoco a que se trate a los hombres como se trata a las mujeres en las sociedades patriarcales; se alienta a analizar, cuestionar, rechazar el papel Hombre y el papel mujer patriarcal, se critica el llamado sistema sexo-género patriarcal y las identidades y papeles que le impone a las personas. Lógicamente, de ese binomio Hombre-mujer (patriarcales) se analiza, critica y rechaza a menudo el papel de quien manda porque quien manda (“lidera la especie”, “es la medida de todas las cosas”, de ahí que baste con nombrarle a Él y que las imágenes de Dios sean de varones) es responsable de violencia hacia quien tiene necesariamente que obedecer. (Del problema de que estés en el grupo que manda y no quieras, como le pasa a hombres que prefieren ser personas o que tienen otra idea de cómo construir su identidad de hombre hablaremos otro día.)

El feminismo intenta aportar el análisis de cómo funciona la injusticia base que construye nuestras sociedades de cómo se limita y determina la identidad de las personas, para que construyan la sociedad patriarcal, que es un tipo de sociedad humana donde el uso de la violencia se justifica a menudo y prefiere al uso de la racionalidad empática, del pensamiento noviolento o constructivo. Además de análisis, el feminismo alienta a las personas a actuar para desmontar este sistema de violencias porque entiende que todas las personas estamos ayudando a su pervivencia; llama a desmontarlo para humanizar nuestra sociedad, para poder construir un mundo donde recuperemos el significado y el potencial de humanidad que el sistema sexo-género nos han limitado y negado, donde los hombres puedan ser afectivos y nadie los rechace por eso y las mujeres pensadoras y no se las considere malas mujeres por eso; donde no se imponga la maternidad a nadie y no se le niegue la posibilidad de ser madre o padre a una persona que desea serlo; donde no se le diga a una mujer que “rompe” su matrimonio y “tira por la borda” su vida si denuncia y abandona a un maltratador; y no se le diga a las niñas “has llegado muy lejos, confórmate” y a los niños “eres un genio” sino que se aliente a niñas y niños a imaginar y ser con más libertad, sin necesidad de prevalecer sobre nadie, porque se respeten sus personas; donde no se trate como a una persona agresora a quien expresa una crítica que permite al grupo mejorar algún aspecto de su funcionamiento; donde no se obligue a un hombre a ejercer violencia física contra otras personas, y puedas caminar tranquila por la calle porque nadie te va a ver como si fueras una muñeca a la que se puede forzar a todo…

Cuántas cosas han empezado a cambiar gracias al feminismo y cuánto camino nos queda para comprenderlo. Pero hay que luchar por evolucionar a sociedades menos violentas e injustos. Nos va la vida en ello.

NOTAS AL PIE

Uno de los recursos de la lucha feminista es el empleo de la rabia como motor para actuar (yo lo llamo “furiosidad feminista”, porque requiere furia, rabia y el valor que requiere la curiosidad, el afán por aprender y atreverse en lo desconocido), pero la rabia no es odio, y de hecho, gracias a que las mujeres tradicionalmente han tenido prohibido el empleo de la violencia (si un hombre responde con violencia a una violencia que se le ejerce, se comprende; si lo hace una mujer se la recuerda, con preocupación, que usar la violencia es malo) las mujeres feministas han tenido más libertad para hallar formas de expresión de la rabia, que no son la violenta. Hoy en día nos están ofreciendo numerosos ejemplos de cómo expresar la rabia a través de lucha noviolenta, es decir, sin tener que asumir el medio que se combate o critica. En relación con esto, en la expresión artística o activista de la crítica feminista se emplea entre otros recursos la metáfora de la violencia: responder a la violencia recibida imitándola no en la realidad, sino metafóricamente, en una obra o acción simbólica. ninyacomesapoComo un cuadro donde una niña se come un sapo para representar que la princesa se come al príncipe, una pintada donde mujer vomita corazones expresando su rechazo al “amor romántico patriarcal” que concibe a las mujeres como muñecas, una viñeta con una mujer con un hacha diciendo “Muerte al patriarcado”, o una canción que dice “Somos unas zorras” para quitarle el poder destructivo a esa acusación implacable que ha llevado a muchas mujeres a ser linchadas porque la sociedad las equiparaba a malas personas por estar haciendo cosas que tenían prohibidas, como seguir curando a las personas cuando se inició la medicina patriarcal, o ejercer el pensamiento crítico para que algo, pongamos la situación de las mujeres, mejore. Este uso metafórico de la violencia en arte y activismo es juzgado sin pensar y de manera inmediata desde la mentalidad antifeminista que llevamos dentro como que las mujeres que usan esa metáfora son de hecho malas y violentas, cuando la realidad es que están denunciando la violencia recibida por un medio muy humano.

** Las distorsiones antifeministas, el reaccionar de manera antifeminista a algo, es a menudo no intencionado por parte de quienes las difunden y ocurre así porque hemos sido educadas y educados en conceptos patriarcales del mundo durante siglos y es como si los lleváramos en el ADN. Por eso es necesario dejar de hablar de ser machista y empezar a hablar de la necesidad de que desarrollemos inteligencia feminista, para que podamos ahondar, evolucionar, y recuperar nuestro potencial humano.