Vídeo 8M: en EOI Fuengirola, manifestación en Málaga y nuestra historia

Por fin podemos mostraros nuestro vídeo 8M 2018, donde podréis escuchar a personas de nuestra comunidad explicar por qué hicieron la huelga, fueron a la manifestación, y/o apoyaron la lucha feminista el pasado 8 de marzo en apoyo a la lucha social feminista. Donde podréis también saber cosas que no suelen contarse, como todo el trabajo realizado por miles de mujeres a lo largo del tiempo para llegar aquí, un momento en que por fortuna, la sociedad española, empezando por las mujeres, respondió ¡con racionalidad empática! ¡Arriba la construcción de una sociedad menos injusta y violenta!

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La violación es terrorismo de género. Escuchemos a las mujeres

La violación es terrorismo de género, porque toda niña y mujer sabe que tiene esa espada sobre la cabeza, toda la vida, por ser mujer. La violación es una de las claves de la violencia de género, este tipo de violencia, que es cultural, producto de la educación de nuestras sociedades y culturas, puede ser superada, pero tenemos que ser conscientes de cómo construimos su justificación.

En este primer post, os ofrecemos la voz de millones de mujeres en el planeta, porque la realidad es que a diario sufren violación a manos del Hombre. Y esto hay que pararlo, porque somos PERSONAS, todos y todas, y la violación es tortura. Si nos conmueve que a un hombre lo violen, ¿por qué nos importa tan poco lo que sabemos que es frecuente, cuando son ellas quienes padecen este crimen?

Apoyemos la construcción de una sociedad que no aliente estas brutalidades.

La Justicia da carta blanca a La Manada

Vivo en un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrándome de las muñecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica. No se considera agresión sexual que me penetren simultáneamente – a mí y a mis 18 años – por la boca, por el ano y por la vagina mientras me graban con sus móviles. No se considera agresión sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de mí y lo hagan sin preservativo. No se considera agresión sexual que ellos estén tan cachondos como eufóricos, jaleándose y pidiendo a gritos turno para metérmela, mientras yo no hago ni la más mínima muestra de estar disfrutando de la situación. Vivo en un país en el que no hay ni rastro de agresión sexual en que los que hablaban de que “hay que llevar burundanga, que luego queremos violar todos” difundan vídeos con contenido sexual en los que yo aparezco. Siete vídeos explícitos en los que se ve cómo me humillan y me vejan. No hay rastro de agresión sexual cuando, después de su fechoría, ellos se van a seguir la fiesta y a mí me dejan tirada en el portal, sin ropa, robándome el móvil antes de marcharse para que no pueda ponerme en contacto con nadie.  Nada hace pensar que haya sufrido un agresión sexual aunque esté sola de madrugada, llorando en un banco de una ciudad desconocida, hasta que una pareja me encuentra y llama a la Policía. No hay agresión sexual aunque los guardias, el personal médico y mi estrés post-traumático digan lo contrario. No hay agresión sexual aunque, dos años después, siga necesitando asistencia psicológica. No hay agresión sexual porque la educación sexual en mi país nos la ha enseñado el porno. Seguir leyendo

Amnistía Internacional: El sexo sin consentimiento es violación

El intermedio: Sandra Savater reflexiona sobre la sentencia a La manada

Acciones de apoyo

Acoso callejero. Información y recursos

Desde el Grupo DIF hemos recogido recursos e información sobre el acoso callejero para que las personas adultas  entiendan mejor cuál es el problema y quienes lo tienen que soportar sepan qué hacer, porque a veces los prejuicios antifeministas y nuestra educación patriarcal en la cultura nos impiden pensar con racionalidad empática, pensar mejor, e incluso sencillamente observar la realidad, los hechos.

Si tenéis materiales en cualquiera de los idiomas que se imparten en nuestro centro (alemán, francés, inglés) o en español (español andaluz/castellano/catalán/gallego/extremeño/vasco/saharaui/argentino/chileno/guatemalteco/hondureño/ecuatoriano…) y queréis que ampliemos este post para convertirlo en una Página de Recursos contra el Acoso Callejero que incluyamos en la barra de navegación, para su pronta localización, podéis escribir a inteligenciafeminista ARROBA gmail.com, tanto si sois profesoras/es de nuestro centro, personas que aquí estudian, que siguen nuestro proyecto coeducativo, o con quienes estamos en comunicación en nuestra red DIF. No olvidéis de indicarnos cómo queréis que os citemos, de no saberlo sólo usaríamos vuestro nombre de pila.

Agradecemos a los tres departamentos, de Francés, Alemán e Inglés el haber contribuido trabajo para poder elaborar en Coeducación este post. Pinchando en las palabras en negrita se accede a un vínculo externo.

  • Artículo Machismo a la vuelta de la esquina, aportado por Lola (Francés).
  • Copias y difusión en el centro por Ana (Conserjería y Biblioteca feminista) y Mayte (Alemán).

Cita del mencionado artículo, seleccionada por el Grupo DIF:
El problema comienza en la adolescencia. “El 71% de las mujeres empieza a sufrir acoso callejero entre los 11 y los 17 años, es decir, siendo menores de edad”, explica [Blanca] Fernández [de Levanta la voz].
La directora general de Prevención y Atención a la Violencia de Género del Ayuntamiento de Madrid, María Naredo, detalla que “lo que pretenden todas estas violencias y microviolencias es poner a las mujeres en un lugar de menor libertad”. Por eso, las instituciones públicas deben intervenir. El Pacto de Estado contra la Violencia de Género establece que la macroencuesta que debe realizarse sobre el tema incluirá, por primera vez, la percepción de las mujeres sobre el acoso callejero, y llama a difundir información para que “la sociedad reaccione y abandone el silencio cómplice”. (…)
“Tenemos que entender que estas conductas de microviolencia forman parte de las raíces de la violencia machista”. Esta idea nunca había pasado por la cabeza de Luis José ni de sus compañeros. Este obrero de 43 años, que prefiere ocultar su apellido, reconoce que suele decir piropos a las mujeres mientras trabaja en la calle. “Si veo a una mujer guapa le digo que es guapa, pero para nada soy un hombre violento. No pensaba que fuera molesto. Ahora ya lo sé”.

Artículo en inglés: Street Harrassment Stops Here, por Levanta la Voz

HOLLABACK. Nota sobre el término “holla” (hollaback) empleado en el sitio Alzando la voz Madrid, por MF, del Departamento de Inglés: en inglés, “holler” significa ‘gritar’ (fuerte y alto, por injusto que es lo que veo, que no se puede aguantar, y/o para que todo el mundo se entere, normalmente empleado por enfrentarse injusticias), y se escribe “holla” como transcripción de la pronunciación relajada en el inglés hablado informal (como “wanna”, “gonna”). Una canción de Marvin Gaye, Inner City Blues, sobre injusticias, tiene este verbo en el estribillo: “Makes me wanna holla” > “It makes me want to holler” (me entran ganas de gritar). “Holler back”, “hollaback” se refiere a que cuando te acosen o agredan no permanezcas pasiva, que grites o más generalmente, respondas (escapar y defenderte para escapar).

* Más recursos para conocer la Acción Directa Noviolenta (ADNV), aportados por Mujer Palabra:

Violencia machista. ¿A quién mirar cuando nos matan?

Os presentamos un artículo para la reflexión de Barbijaputa, sobre el gravísimo problema que existe respecto a proteger a las mujeres que son objeto de la violencia de género.

¿A quién mirar cuando nos matan?

La mujer asesinada en Albox (Almería) había denunciado a su pareja por malos tratos en 2016, pero el hombre fue absuelto por la Justicia

Les parecerá raro a muchos, como siempre, que la víctima no volviera a depositar sus esperanzas en nuestro sistema

Seguir leyendo

LEER NOS HACE MÁS LIBRES. Aprovechamos para comentar que de esta importante autora (que optó por usar un nombre relacionado con el desprecio que reciben las analistas feministas, para darle la vuelta) tenemos un libro muy útil para el préstamo: Machismo: cómo superarlo en 8 pasos.

Os animamos a leerlo, pues es de lectura fácil y posiblemente os plantee cosas que os importarán una vez las consideréis, para ser mejores personas.

Violencia de género: Formación al personal de Administración Pública

El Congreso aprueba la pensión para todos los huérfanos de la violencia machista

Apoyo unánime para que los hijos de las mujeres asesinadas cobren una pensión de orfandad aunque la madre no cotizara. Leer la noticia…

Antifeminismo y Coeducación, reflexiones

Os posteamos un mensaje de reflexión sobre Antifeminismo y Coeducación, compartido también en la Red de Coordinación del Plan de Igualdad de Andalucía. Podéis postear comentarios y materiales aquí, o enviarlos a inteligenciafeminista@gmail.com

ANTIFEMINISMO Y COEDUCACIÓN (versión ampliada). Para las personas que comprenden los derechos humanos, la “violencia de género” es el nombre científico (analizado en ciencias sociales) de la violencia del Hombre (versión de una identidad posible del hombre) hacia las mujeres en la sociedad patriarcal, y NO es decir que las mujeres no puedan ser violentas. Las mujeres pueden ser violentas porque son humanas. Por eso si asesinas, seas hombre o mujer, vas a juicio y si eres culpable te condenan. ¿Y por qué asesinar? Tema complejo, pero sabemos por qué ocurre un caso, el de la “violencia de género”, pues está vinculado a un tipo de cultura y por tanto de educación, que no se da sólo en las aulas, y ese problema de “violencia de género” tiene la dimensión de PROBLEMA SOCIAL, es decir, si se estudian los datos de mujeres que asesinan a hombres o al revés, el segundo grupo tiene unas cantidades tan desproporcionadas que se considera “problema social”. Aunque la ley contra la violencia de género sorpresivamente sólo incluye la violencia del Hombre a las mujeres cuando éstas comparten con él o la compartieron “vida familiar”, todo el mundo sabemos que el problema del violencia en el mundo, el que tolera y justifica la violencia del Hombre a las mujeres, en las guerras y hasta hace muy poco en “la paz” es masivo y en sociedades más machistas que la nuestra ahora da tanto miedo que no se quiere pensar. Y esta violencia no es como la del Hombre hacia el hombre. Ésta se da en las guerras, pero siempre es “entre iguales” y tiene toda una mitología de valor montada a su alrededor, el premio (que suele incluir violar a las mujeres, por cierto, como premio humano o divino), que no tiene desde luego la violencia de género, donde ella tiene necesariamente que asumir ser víctima que no se defiende, porque si se defiende, la van a linchar además en su sociedad, por mala mujer.
Las personas somos capaces de violencia, al margen de nuestros genitales, y en las sociedades patriarcales, donde se favorece la conceptualización del mundo en dos bloques contendientes donde uno debe prevalecer, y por tanto cualquier violencia será adecuada y legítima, y el diálogo y el razonamiento empático cosas risibles, el Hombre está autorizado a emplear todos los tipos de violencia, no sólo la física, la violencia verbal, conceptual, de las actitudes y relaciones, y las mujeres tienen que conformarse con usar la no física. Pero si fueran socializadas como el hombre en el patriarcado, serían igualmente violentas físicamente (igual que hay hombres incapaces de colmar las expectativas identitarias patriarcales, existirían mujeres que no pudieran, pero la mayoría podría, es fácil ver la realidad, bastaría que no las socializaran como víctimas perpetuas potenciales), porque para ser personas violentas físicamente no hace falta tener testículos, ni testosterona. Hace falta sentir que puedes (autorización social), esto es muy importante en el mundo humano, y tener odio (no hablo por tanto de autodefensa, sino de odio), y eso puede cualquier ser humano.
Los antifeministas son hombres y mujeres (que quieren que las llamen en masculino porque ellas ven bien el orden patriarcal; como ellos, ven que hay justificación biológica para la distribución de las tareas, no digo parir, obviamente, sino todo lo demás ni por asomo biológico que conllevan los roles e identitades patriarcales), que no comprenden los derechos humanos ni la libertad de expresión, están llenos de ODIO HACIA PERSONAS QUE LUCHAN CONTRA LA VIOLENCIA que se considera ya en algunos lugares PROBLEMA SOCIAL (no contra toda la violencia que existe, por ejemplo, la de las mentes psicópatas, que pueden ser mentes de hombres o mujeres), y estar lleno de odio hacia la gente que lucha contra la violencia plantea la pregunta: ¿por qué?
¿Por qué si está en contra de que una mujer asesine, y hay una ley que la castiga si lo ha hecho, al antifeminista le molesta que tratemos el grave problema social de que en una sociedad que la gente llama “igualitaria” haya tal desbordante porcentaje de asesinatos y violaciones de hombres hacia mujeres? Los antifeministas se pasan el día buscando noticias de mujeres asesinas, y no ven lo muy fácil que es encontrar datos de género que no apuntan a la impunidad de las mujeres, sino al problema social de la violencia de género en las sociedades patriarcales.
Si les molesta una violencia, ¿por qué no ven esta otra?
Es como alguien con este problema de visión: sólo puede ver algo concreto que tiene delante, no puede además empatizar o sentir nada fuera de este hecho, que lo llena todo. Deberían estudiarse en clase los posts de muros de hombres antifeministas, para que la gente viera lo que es, y que no se puede ser antifeminista si se es una persona demócrata, o que entiende los derechos humanos. Que la demonización de las mujeres es algo que colaba en el pasado, supuestamente, y que un estado democrático y laico no alienta ni justifica, porque si hay crimen, se va a juicio, y si no lo hay, no se puede “votar” para lincharla.
Pues ahí están, los antifeministas, en los grupos whatsapp de estudiantes de centros donde hay coeducación, contándole a la gente lo zorras e hijas de puta que son las mujeres que han luchado por una ley injusta (¿podrían preguntarles por qué es injusta, si hay una ley que castiga el crimen al margen del género?) y cómo lo hacen?: poniendo vídeos de mujeres supuestamente feministas que hablan de “cortarles los cojones” a los hombres o de mujeres que pegan a menores o a sus maridos (al parecer, un problema social?). Y la gente que recibe estos posts, compartiendo, y si tú les dices: “yo soy feminista, si me lo envías te cuento lo que yo veo”, no te los envían. ¿Eso qué significa? ¿Se podría hablar de eso en clase? Porque claro, el resultado es que se arropa al violento y se mantiene la distancia con la persona que lucha de forma noviolenta por la superación de un tipo de violencia, bastante complejo además, por sus incontables interconexiones. Ahí está la gente, atendiendo a lo que los violentos les envían y sin tiempo para leer posts de Coeducación que abordan cosas habladas en clase, porque claro, ¿no hay que usar la oportunidad de pensar y analizar? ¿Es siempre más fácil perpetuar las peores ideas y dinámicas, las que mantendrán el orden de siempre, ese que tanta paz nos trae? Ahí están, con su apoyo de hecho al antifeminista, ayudándoles a desacreditar a las personas que ofrecen razonamientos fundados y que no alientan al odio a nada sino a abordar un problema social de violencia.
Si consiguieran lo que quieren, a las mujeres asesinas no se les aplicaría la ley que tenemos contra el crimen, se las arrastraría de los pelos a la plaza pública y quemaría vivas. Junto con “las feministas”, porque siempre la intención es equipararlas. (Lo de llamar “feminazi” a un movimiento social de derechos humanos y de indescriptible empatía, pues lleva a la gente a luchar no por sus familias, sino también por su sociedad, algo altruista, de solidaridad y sororidad.)
¿Qué le harían a los hombres que asesinan a las mujeres? A algunos, por los posts que comparten, les darían medallas, porque eran “hijasdeputa” y “son unas zorras”. Así se las gastan. El odio en la mujer da mucho miedo, pero en el hombre al parecer da seguridad, a la mente cultural patriarcal, que tanto nos ha deshumanizado.
Otra cosa a tener en cuenta es que jamás están en los trabajos o foros de derechos humanos. No dejan ni un gordidedo en nada de derechos humanos. Y si la lucha feminista es inmensa en la cantidad de temas que tocan, es sospechoso que no vean bien ni uno, cuando la mayoría de la sociedad los vive ya, aunque no quiera ver gracias a quién los tiene. (“No pasaremos a la historia pero siempre hemos estado aquí”, como dicen en mujerpalabra.net )
Hay que recoger datos y abordarlo, todo esto, el problema de que gente sienta que puede decir “soy antifeminista” o “estoy contra la violencia de género pero no soy feminazi” (contaremos este caso porque es muy ilustrativo), porque montan campañas para distorsionar y confundir a la gente, y la gente se deja porque a pesar de los logros sociales, la mayoría sigue prefiriendo estar anestesiada, ver reality shows antes de aportar a construir una sociedad menos violenta e injusta, porque la gente sigue temiendo a los más violentos, aunque no tengan por qué, por tradición. Los logros del no pensar, de no ser conscientes de dónde estábamos y dónde podríamos estar.