¿Qué podemos hacer contra la violencia?

violencia-genero-25n-cartelQueremos proponer que se lea en clase un breve artículo de Almudena Grandes, “Violaciones”, de una inteligencia clara y empática, con la esperanza de que sirva para reflexionar (y es necesario reflexionar pensando en el crimen del agresor y en cómo llega a eso, y no machacando a quien sufre la agresión) sobre todas las conexiones en nuestras vidas cotidianas que construyen la brutalidad de la idea de que la violencia machista y misógina no lo es tanto, o que es inevitable por natural, desde cómo justificamos la violencia física, verbal, conceptual de los varones hacia las mujeres antes que reconocerla como tal, a pesar del daño que genera, sólo porque las mujeres, según hemos aprendido culturalmente, si reciben violencia a manos del Hombre, desde el terror del “piropo” en la calle o la oficina, a la paliza en casa, o la violación, es que lo han provodado o se lo han buscado.

Como Escuela Oficial de Idiomas podríamos hacer carteles en los idiomas estudiados con el mensaje: ¡PAREMOS LA VIOLENCIA MACHISTA Y MISÓGINA YA!

Esperemos que si las mujeres del mundo vuelven a pedir que paremos el mundo como protesta contra la violencia de género, podamos ayudar a darles voz, porque se trata de una cuestión que podríamos transformar rescatando nuestra humanidad, desarrollándola.

25 noviembre: por la humanización de las personas, contra la violencia de género.

Violaciones, por Almudena Grandes

Lo que el Tribunal está transmitiendo a la sociedad que, para ser creída, respetada, una mujer violada debe seguir sufriendo después de haber sufrido, renunciar de por vida al placer

La violación es un delito. Violar a una prostituta, a una mujer promiscua, a una noctámbula, a una alcohólica, a una drogadicta, a una mendiga, no es ni más ni menos grave que violar a una virgen adolescente de misa diaria o a la propia esposa dentro del matrimonio, porque todas las violaciones son uno y el mismo delito. La condición moral de la víctima, sus costumbres, su conducta, son factores tan irrelevantes aquí como en cualquier otro crimen. Se podría pensar que admitir como prueba el informe de un detective sobre la vida cotidiana de la víctima de una violación sería parecido a aceptar, en un caso de asesinato, un testimonio que probara que el muerto era un malvado que merecía morir, para que la defensa solicite que se considere como atenuante. Podría parecer lo mismo, pero no lo es. Porque lo que pretende culpabilizar a la víctima de La Manada, sembrar dudas sobre su condición moral, es que se atreviera a salir a la calle, a tomar copas con sus amigas, después de haber sido violada, en lugar de quedarse en su casa con todas las persianas bajadas y la cabeza cubierta de ceniza. Eso es lo que el tribunal ha valorado, y al hacerlo, no sólo ha asumido que la calle, la noche, la diversión, son un territorio masculino. También está transmitiendo a la sociedad que, para ser creída, respetada, una mujer violada debe seguir sufriendo después de haber sufrido, renunciar de por vida al placer y a la alegría para que se tome en consideración su sufrimiento. Así, una presunta decisión técnica se convierte en un acto de violencia sobre las mujeres. Uno más.

25 noviembre, qué es (cíberpostal)

25nov

25 NOVIEMBRE CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. Contra el derecho que la sociedad patriarcal otorga al Hombre para maltratar, violar y asesinar a las mujeres si quiere, siguiendo las ideas que nos educan desde hace siglos: “La pego porque se lo merece”, “La maté/violé porque era mía” y “Todas las mujeres son unas putas”. Basta de invisibilidad, tergiversar y difamar. No les sigas la corriente: se alientan crímenes. mujerpalabra.net